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viernes, 7 de enero de 2011

FORMAS DE VIVIR (2ªPARTE)

En la época de mis padres, la renuncia al trabajo por parte de la mujer, era de lo más habitual. Lo normal era que al casarse, la mujer se dedicara a los hijos, la casa y el marido. Algunas mujeres de aquella generación, se han arrepentido de su situación actual al darse cuenta que los hijos se han marchado y a ellas les ha quedado una vida resignada, y ya demasiado tarde para reanudar una vida que abandonaron en beneficio de terceros. Para ellas terminó ahí el tema ya que no iban a buscar trabajo; por entonces era raro que trabajaran y mucho menos después de su jubilación. Su único trabajo era su casa. Como tampoco existía el divorcio, estaban condenadas a, en el caso de llevarse mal con su marido, seguir a su lado y a que la mantuviera como pago de su trabajo pero sin libertad. (¡Era mejor llevarse bien!)
Pero hoy no es igual. Las familias han cambiado totalmente, gracias a dios, y tienen otro concepto distinto. La pareja trabaja fuera y dentro de casa, deciden por igual, cuidan a sus hijos en concordancia bajo los mismos valores, y ahora si se divorcian no es tan complicada la distribución de sus bienes ni tan problematica la custodia de los hijos porque tienen hasta la "custodia compartida".
Pero ¿y ese porcentaje de parejas que decidieron de común acuerdo que un miembro cuidara de los hijos mientras el otro miembro trabaja? ¿Que pasa cuando los hijos ya no necesitan tanto cuidado? ¿Que pasa si deciden separarse?. Imposible que llegados a este extremo, exista una buena resolución. Puede que sea una injusticia social, puede que siempre se hable de perjudicados y no es de estrañar todos esos casos que aparecen en prensa o son noticias televisivas. Es una pena que estas situaciones nunca terminen bien y que se pierda la confianza, el cariño y las buenas formas y sobretodo que las mujeres victimas de estas situaciones, se encuentren en situaciones desprotegidas y en difícil situación para poder empezar a los cincuenta nuevamente.
Animar a ese porcentaje de mujeres que estén en esta situación a que luchen por continuar y no se abandonen a su suerte y al resto de mujeres, sobretodo las jóvenes de ahora, que no tomen decisiones sin tener en cuenta el futuro y que procuren tener bien cubiertas las espaldas para no tener que lamentar las injusticias que todavía, por desgracia, existe.

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