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sábado, 24 de noviembre de 2018

RETOS Y Demás

No tengo hecho ninguno de los retos que tenía previstos hacer. Veintiún días y se convierten en un plus plas en norma.
¡Que gilipollez más grande!
Y no digo que lo piense yo. Lo piensa cualquiera... Pero es que todo es tan extraño. Tienes el corazón roto por una razón y por otra eres extrañamente feliz por ver que el ser buena persona tiene su recompensa. Piensas y te sientes culpable por esta distorsión. ¿Tengo que llorar?
Si. Pero también tengo que reír. Unos se lo merecen y otros también.

...no sé. Me siento perdida en medio de ese pantano que no hace mucho navegamos. Hoy estoy sin ti. No porque tú no estés, que lo estás, sino porque quiero estar sola. Quiero estar sola para gritar y llorar a rabiar, hasta morir.

No me ha dado tiempo a zanjar y duele que te cagas.
Si y no, quizás...todo está bien o no.
Si queda algo quiero saberlo y si no también.

Sabéis. Estoy rota y no es por mi. Es por aquello que no controlo, es aquello en lo que nunca, bajo ningún pretexto, debí confiar.
Es por aquello que creíste iba a estar a tu lado y...cada vez está más lejos.
Aquello por lo que moririas de amor y cada vez más...
No importa. Tenemos que convencernos de que la vida es así, un principio y un fin. Ya está!!!
Deseo profundamente que pase este día y otro vuelva a comenzar...
Y así, siempre.

MARCHEMOS YA




Marchemos juntos
no nos detengamos más,
este camino acaba
y otro vuelve a empezar.

Separamos nuestros rumbos
cada uno por su lugar
pero al final, en otro sitio
nos volveremos a encontrar.

No temas!, coge mi mano 
y llegaremos hasta el final,
allí donde al alba
la luz vuelve a brillar.

Me clavo en tu mirada
y deseo mirar mucho más,
descubrir que en cualquier momento
se acaba la oscuridad.

La vida es preciosa!
lo digo una y mil veces más, 
pero cuando caminamos por ella
nos podemos tropezar
sin conocer nuestro destino
ni quienes nos acompañaran.

Y aunque sea duro,
aunque lloremos sin parar,
aunque nos inunde la pena
y las lágrimas no nos dejen hablar,
sabemos que estamos juntos
y nadie nos separará.

Dame la mano, 
déjate llevar,
estas acompañado
desde aquí hasta el más allá.

                              Maco Seguí (21-11-2018)



Unas horas después de escribir este poema cogiendo-te de la mano dejabas de respirar delante de nosotros, tus hijos, tu esposa y tus nietos.

Me has permitido todo el tiempo que he necesitado para que me perdonaras por todos mis fallos como hija y con tu paciencia, tu sonrisa, tu tierna mirada y tu dulce caricia, se que puedo vivir tranquila.
Siempre estarás en mi, en mi corazón, en mi cabeza y siempre recordaré cada uno de tus maravillosos consejos en cada una de mis etapas de mi desastrosa vida.
 Te prometo intentar llegar a ser tan buena persona como tu y tener siempre en mis recuerdos tus charlas paseando por la playa con esa gracia al explicar tu concepto de la vida.

Hasta pronto papa.

martes, 20 de noviembre de 2018

QUE ES ESO?









¿Que es eso?
No lo diferencio bien. Un camino borroso, sin destino, sin fin. A lo mejor lo contrario de lo que siento. No se si siento. Solamente estoy apagada, no tengo ganas de nada, solo quiero llorar y,... no puedo. No quiero. Dicen que tengo que ser fuerte. Que por aquí pasamos todos.
 Pensaba que yo no, ¡Que estupidez! Es ley de vida.

Siento como día a día el corazón se me desquebraja. Se me esta rompiendo poquito a poco y ¡No quiero!
 ¡Yo soy fuerte, muy fuerte! ¡Mas fuerte que nadie! y...me rompo sin poder remediarlo con esas miradas ausentes, con esos apretones de mano sin fuerza, sin tiempo, sin vida.
Me estoy rompiendo porque a cada minuto que pasa más recuerdos vienen a mi mente, todos ellos bonitos, a cual mejor, y todos ellos me rompen más el alma.

Pienso, "Si yo estoy así, pobre de los demás" y, todavía me rompo más.

Deseamos que todo pase, que el mundo no se pare ni un segundo, que transcurra todo con rapidez, pero...todo tiene su tiempo, su momento, su espacio y yo no hago más que quitarme de la cabeza lo que no tiene solución, me meto en un rincón de mi alma para poder estar tranquila...pero ya no puedo. No estoy tranquila. No puedo. Tengo dolor, siento dolor y algo mucho más profundo que me ahoga.

Por unos momentos me he sentido feliz pensando que podía irme contigo, que podía acompañarte, que encontraríamos juntos el camino y podríamos quitarnos de encima toda esa bruma que no nos deja distinguir. Pero...es tu cuento, es tu historia y yo no puedo entrar en ella.

Lo siento, hoy tengo un mal día, un día de esos jodidos que no sabes hacia donde dirigir tus pensamientos, aunque en el fondo lo que más me importa es que pases por mi bandera con una amplia sonrisa y puedas descubrir que todo esta bien, en calma y en paz.


martes, 13 de noviembre de 2018

LOS BUENOS MOMENTOS






Siempre están ahí, en nuestra memoria, en nuestro día a día; a veces se esconden de nuestras posibilidades de verlos para hacernos enfadar, pero los buenos momentos están, existen y no debemos, por mucho que a veces suframos, olvidarnos de ellos.

Hace algún tiempo, bueno ya hace bastante, vi mi vida oscura, pero muy, muy oscura. Todo me estaba saliendo del revés y sentía que nada de lo que hacia correspondía a situaciones buenas que yo me mereciera.  No había nada bueno ni en mi ni en mi vida y como única alternativa a mi desastrosa vida, decidí que todo aquel que se cruzara en mi camino sería culpable de mi mala suerte.

No tenemos derecho de culpar a los demás de nuestros fracasos pero, ¿Qué culpa tenía yo de tener tan mala suerte? Si yo estaba convencida de hacerlo todo bien, ¿por qué razón tenía problemas en el trabajo, con la familia, con los amigos, etc. etc. etc...? y encima, ¿tenía que admitir que era mi culpa? No, jamás. Yo no tenía nada que ver con eso.

Os preguntareis que tiene que ver lo que os estoy contando con los buenos momentos, ¿verdad?, pues tiene mucho que ver. 
Cuando empecé a descifrar mi vida año a año descubrí que cada época ha tenido tantos momentos excepcionales, a cual mejor, que me falta tiempo para contaros-los todos en el resto de vida que me queda. ¡Hay tantos!
Recuerdos de cuando era pequeña, de los viajes, de la familia, de mi primer amor, de mis otros amores, de la convivencia, de las simpatías, del nacimiento de mi hijo, de la revolución de hormonas, de decisiones, de veranos, inviernos, otoños y primaveras, de miles de sensaciones sentidas, de etapas mas recientes y actuales como mi boda, mi amor propio y un largo camino que en cada paso tiene su buen pie, aunque no lo veas. 

Los buenos momentos no pueden engañar al subconsciente; no nos pueden mentir; son positivos y te reto a que los busques. Veras que cuando hagas ese pequeño gesto, tu vida dará un giro de inmediato. Dejaras de comerte la bola. Dejaras de culpar a los demás de tus mediocridades y te darás cuenta para que estas en esta vida y cual es tu mayor objetivo: VIVIRLA!!! simplemente. No hay más misterio.

Si quieres puedes empezar hoy mismo. Suerte !!!