Páginas vistas en total

martes, 8 de mayo de 2018

¿SOLEDAD?




¿Hablamos de soledad?
¿Cuantas veces te has sentido sola mientras aparentemente estabas acompañada por un montón de gente?
¿Cuantas veces has tenido esa sensación tan extraña de sentirte sola?

Puede ser en una reunión familiar, mientras escuchas todas las fantásticas aventuras de tus sobrinos o mientras atentamente te empapas de las desgracias por las que tienen que pasar tus mayores, o de ese montón de enfermedades que nos atacan a todos, o... tu mientras tanto piensas que tu vida es indiferente, que no has hecho "nada" importante que merezca la pena resaltar. Que tal vez más que una alegría para los tuyos eres un penoso ejemplo a seguir. Se te nubla un poquito la vista y decides mantenerte en el anonimato.

También puede suceder cuando te reunes con ese grupo de amigos con los que llevas años tomándote las cervecitas, ves el progreso de cada uno de ellos, les das importancia a sus coches, a sus empresas, a esa vida familiar tan perfecta que resaltan entre risas, alcohol y mentiras exageradas. Te vuelves a creer pequeña, insignificante porque a lo mejor dentro de ti piensas que no vales la pena, que no tienes ni un coche, ni una casa, ni un trabajo, ni si quiera una familia tan maravillosa como la que describen. La tuya es normal. Tu trabajo es una mierda. Tu coche tiene más años que tu y tu casa es pequeña.
Te sientes insignificante y decides callar e imaginar con la ayuda de todas las bondades que te cuentan.

Pero cuando llegas a casa y verdaderamente estás sola, descubres que tu vida esta plena y que no necesitas llenar vacíos con tontunas que no son tuyas ni alardes por materialismos que al fin de cuentas son pura fantasía.

Ahora, en estos momentos de una plenitud llena de soledad descubro cuan grandiosa soy y lo poquito que necesito de lo superfluo de la vida. Tengo todo lo que se puede tener, una familia tan normal que disfruto cuando estoy sola recordando cada una de sus conversaciones, anécdotas y, no me siento sola porque se que me quieren y todos y cada uno de ellos acudirían si les necesitara. También se que mis amigos de verdad, aquellos a los que no ves a diario ni a lo mejor en mucho tiempo, están ahí, a la espera y respetando mis tiempos, alegrándose y apoyando mis decisiones.

Me he sentido sola en muchas ocasiones mientras he estado rodeada de gente y es ahora cuando estoy sola, cuando disfruto de mi soledad y no consigo sentirme sola. ¡Que contradicción!
Hago apuestas conmigo misma y todavía, en la distancia, no me he sentido como me sentía antes.
Aprovechad vuestros momentos pero no pensando en negativo por las comparaciones absurdas con los demás. Aprovechad de los silencios, de escucharos cuando respiráis y no hay nadie. Sentid vuestra respiración y pensad que esta vida hay que vivir-la en primer lugar con uno mismo y luego con los demás.
Nuestros logros están en el interior y es ahí donde hay que perderse.   

jueves, 3 de mayo de 2018

NO ME OLVIDES




"Las veces que he pensado, las que he sufrido, no queriendo olvidar ni el más mínimo detalle, el temor a no recordar a olvidar o tener alguna que otra "laguna" y mi obsesión por escribir continuamente todo aquello que siento y todo aquello que guardo en mi interior para poder leer y recordar toda mi vida..."

...Y de repente, cuando más cerca lo vivo, cuando más lloro al sentir el primer síntoma de olvido, cuando se me traba la palabra y de vez en cuando me quedo en blanco y siento que no se donde estoy, cuando no veo más allá y siento miedo, angustia...cuando sin querer he olvidado momentáneamente el pin de mi tarjeta y me angustio... apareces entre mis manos. Una novela de un amor "insoportable", excepcional, que me ha inundado de lágrimas tanto mis ojos como mi corazón.

                                            "NO ME OLVIDES"  de Sonia Lasa 

  Que miedo siento a no recordar a no reconocer. No es algo nuevo. En cada época de mi vida lo he dicho. Tengo pánico a no poder recordar y cuando noto cualquier pequeño síntoma, aunque digan que es propio de la edad, tiemblo, me acojono y me sumerjo en los más tristes pensamientos.

¿Que sería de mi sin mis pensamientos, sin mis recuerdos, sin mis sentimientos?

Me he quedado paralizada por varios motivos:

En primer lugar la descripción tan maravillosa y sensible del enamoramiento entre dos mujeres. Una sensibilidad y un sentimiento que se expresa a través de cada poro de la piel, cuando se enfrentan a un amor inseguro. Ese miedo al rechazo y la calidad y ternura en cada momento de complicidad.
Quien se ha enamorado alguna vez entenderá esa bucle que se sitúa bajo del estomago y ese impulso quinceañero que te lleva a cometer las mil y una locuras.
Que bonito, que sensaciones tan entrañables aquellas que brotan de esas primeras etapas del amor. Imposibles olvidar!!

En segundo lugar el tratamiento tan sumamente humano y delicado de una enfermedad tan cruel, que por desgracia nos acecha a todos y que año tras año crece en número y cercanía, quizás debido a la longevo del ser humano. Quien tiene un caso cercano sabe lo difícil que es convivir con una enfermedad como esa.
¡Maldigo el alzheimer y su manía de robarnos nuestros recuerdos!
Y es que, si lo pensamos detenidamente, nuestra vida no es más que recuerdos, vivencias y sueños, y todo eso hace ser quienes somos.

En tercer lugar el enfrentamiento a un amor imposible, un amor verdadero y perdurable en la eternidad, simple y a la vez tan complejo. Esa mezcla de "querer", que hasta eres capaz de llegar al abandono más absoluto, al sacrificio de ceder y refugiarte dentro de ti mismo por salvar aquello que más quieres.
Cualquiera de las posturas descritas de cualquiera de los personajes, me llenan infinitamente. Son perfectas en su propia sintonía.

Hacia tiempo que un libro no me ponía "patas arriba" el corazón, no me causaba tanto sentimiento, tantas preguntas, tantas lágrimas y tanta pasión.


Hace poco tiempo me preguntaban la diferencia entre amar y querer y cual de las dos era más.
Hoy me he dado cuenta que amar es el principio y el final; es aquello que perdura cuando no queda nada; es lo que está tan dentro de ti que aunque duela por fuera, por dentro te crea todo un paraíso, una explosión de luz, color, olores y sabores. Es aquello que nunca muere y siempre, siempre se recuerda aunque el tiempo pase.
Es ese cuadro que sientes y en el que estas dentro; ese paisaje que disfrutas y que sin saber porqué te ves pintando. Son emociones que te vienen a la cabeza y sin querer te remueve el alma.
El amor es eso, ¡es tan bonito!...y somos tan tontos que lo queremos destruir poniendo prioridades que no existen...porque el amor es único aunque lo sientas muchas veces.
La sensación placentera que ofrece el amor no la ofrece cualquier otra cosa, ni material ni inmaterial. El amor es intimo y no se puede describir ni comprar, aunque es cierto que sus mariposas pueden revolotear  continuamente tan solo con el recuerdo.

Eso tan maravilloso he aprendido hoy, y me he dado cuenta que todos somos capaces de amar.



                                                                      Hasta pronto.