Páginas vistas en total

viernes, 30 de diciembre de 2016

CONSEJILLOS GRATUITOS

UNOS CONSEJILLOS PARA SOBREVIVIR A LAS FULANAS DE TUS AMIGAS
                    (Extracto de mi libro "Las fulanas de tus amigas")





Para ver esta publicación tienes que suscribirte a mi blog o esperar a que se publique el libro.
Un saludo.

domingo, 25 de diciembre de 2016

LOS QUE ME CONOCÉIS



Los que me conocéis sabéis que no me gusta para nada "lo políticamente correcto", que me gusta mucho más que cada uno sea como le plazca con la única condición del respeto hacia los demás.
Sabéis, quien me conoce de verdad, que tengo corazón, que soy buena persona pero que al final, cuando ya me tocan mucho y durante tiempo las narices, pierdo el control y me lanzo como una bala recién disparada.
Quien me conoce bien, sabe que hay algunos motivos en mi vida que me impulsan a vivir con ganas, y sabe, el que me conoce bien, que a estas alturas si intentan cortar esos hilos que me unen perturbando mi estabilidad, voy a luchar con todas mis fuerzas y con todas mis ganas sin mirar más allá que al frente.
Quien me conoce bien, sabe que jamás he mentido, excepto alguna mentirijilla piadosa, que he vivido una realidad a veces disfrazada por pudor o miedo, y que ahora es demasiado tarde para inventarme otra vida que no sea la mía y también sabe, quien me conoce bien, que ya no me importa que me llamen loca o lo que me digan por detrás.
Quien me conoce bien sabe que ya no me voy a callar ni debajo del agua y que en este corazón está y estará ese disco duro que marca la diferencia entre mi mundo y el mundo exterior. Sabe también, que el tiempo pasa y que ese tiempo ahora perdido, será después tiempo a mi favor.
Quien me conoce bien y de verdad, sabe que me puedo arrodillar, pero jamás de los jamases volveré a arrastrarme ni por nada ni por nadie.
Quien me conoce sabe, que puedo querer con locura, que puedo darlo todo sin más, pero quien me conoce bien sabe, que no soy tonta, aunque a veces me lo haga y que como todos, tengo un límite y ese límite, algun@s, ya lo habéis cruzado.

jueves, 8 de diciembre de 2016

NO ES UNA OBLIGACION



No es ninguna obligación que te gusten las navidades, tampoco tienes el por qué celebrarlas ni te tienen que hacer meditar. Cada uno las vivimos como queremos. Somos muchas las que aprovechamos, a parte de hacer los propósitos para el nuevo año, para hacer limpieza, meditar sobre nuestro comportamiento e intentar fortalecer nuestras buenas intenciones. Y es que el espíritu de la navidad es eso: "soñar que todos somos buenos, desear un mundo mejor y donde "todos" podamos ser felices y sobretodo, esos días, crear y participar de esa magia".
Es cierto que existen personas de pobre corazón que aprovechan estas fiestas para impulsar la desunión en lugar de la unión, discriminar a los demás, a veces sin conocerlos en profundidad, separándoles del derecho a unas navidades de ensueño, simplemente por tener buenas intenciones. Incluso a veces les critican de falsos y mentirosos por querer participar en esta magia que nos inunda desde las televisiones, pasando por cada uno de nuestros pequeños pueblecitos iluminados hasta llegar a las grandes ciudades de todo el mundo.
No encuentro que sea malo felicitar las navidades y desear que todos seamos felices; lo malo sería, justamente en estas fechas, tomárselo como si lo fuera, como una falsedad o como una hipocresía o como una ofensa.
Deberíamos aprender a respetar las intenciones de los demás y a dar oportunidades; esto junto con una reflexión podría ayudarnos a ser mejores personas, que es de lo que se trata y vivir con menos odio hacia los demás y más cordialidad entre nosotros.
Es malo reservar a unos pocos un deseo de felicidad universal. ¡Ese es el espíritu de la navidad, SER UNIVERSAL" y alcanzar a todos, conocidos, desconocidos, ricos, pobres, amigos, enemigos, familia, etc.
Yo, sí deseo felicitar a toda la humanidad estas navidades y compartir con todos mi felicidad y mis mejores deseos, por muy falso que a algunos les pueda parecer, pero no puedo evitar que venga a visitarme el duende de la navidad. Hasta el día 7 de enero, pienso vivir estos días con toda mi ilusión (es broma, después también),

                           ¡FELIZ NAVIDAD!
                  ¡SER FELICES TODOS!
                  ¡QUE NOS TOQUE A TODOS LA LOTERÍA Y QUE                          CONSIGÁIS TODOS VUESTROS SUEÑOS!

Nota. Este post estaba escrito del año pasado y lo he rescatado porque, a pesar de tener un año, he comprendido que mis sentimientos prevalecen, que son sinceros y no están manipulados por lo que durante este tiempo me ha ocurrido.
Hace un año, en plenas disputas, se malinterpretó mis felicitaciones por pensar como pienso y aprovecharme de este sentido de la navidad, con la falsa ilusión (?) que igual servía para suavizar las riñas. En su lugar se me tachó de provocadora, hacerme la víctima, manipuladora, mentirosa y falsa. Así es que, superada la condena, y aprovechando la ocasión y pensando como pensaba entonces, "la oportunidad no la perdí yo; la oportunidad la gané con el tiempo."

DON DINERO

Siempre don dinero, que pena!!
Es muy fácil comprar a los demás con "posibles", cuando en realidad está demostrado que somos más felices cuando no tenemos el yugo de esa dependencia.
Que triste!!
Hoy justamente estábamos recordando mi mujer y yo nuestros inicios.
Llegué por primera vez a su casa destartalada, sin ventanas y sin ni siquiera tuberías, con una maleta llena de recuerdos que no servían para nada, vamos como se suele decir, con una mano delante y otra detrás.
¡¡tengo testigos de esto!! No ha salido de mi invención.
Para que no entrará el aire frío del invierno pusimos unos cartones con precinto en las ventanas. Teníamos un sillón cama, que ya estaba en el piso, unas cajas de cartón que nos servían de mesa y una alfombra llena de almohadones que nos servían de sillón... Pero había tanto amor, tanta luz en medio de la oscuridad, tanto calor, que la felicidad penetraba en cada rincón de nuestra alma.
Luego avanzamos, ¡ya lo creo que sí! Disponíamos de un sofá y una habitación completa de niño que una vecina nos regaló.
Ahora esa solidaridad ya no existe. Si tienes algo que no utilizas lo vendes en la red y lo vendes por dos duros. Y es que don dinero manda mucho!!!.
Antes unas ropas de Carrefour, y no tengo nada en contra, eran todo un lujo, pero en pocos años, el lujo es el iPhone y la ropa de marca, y si no tienes uno de esos, es que eres un poco cualquiera, del montón.
Y es que hemos cambiado y nuestras circunstancias también han cambiado.
¿Somos más felices ahora? ¿tenemos más posibilidades ahora de ser felices?
No lo tengo muy claro. Sobre todo cuando veo esos vídeos grabados en casa, en esa que he descrito antes, donde las caras, las risas, los gestos, demuestran que era lo suficiente para ser feliz.
¡¡Que diferencia!!
Todos luchamos con lo que tenemos y por lo que queremos y eso está bien, pero lo mejor es saber valorar lo que hemos conseguido desde la nada.
Quizás por eso me encanta esta casa. Desde el principio, desde el primer día está basada en el puro amor, a todos los niveles.

lunes, 5 de diciembre de 2016

NO ESTAMOS PARA ESO

Estos días no estoy a tope con mi vida. No. La Navidad está cerca y como todos los años, me entra esa melancolía que se apodera de mis adentros. Siempre me pasa. No se explicarlo pero, a pesar de gustarme, (encuentro que son unas fiestas alegres) a mi siempre me entra una tristeza con mezcla de depresión.
Llevo días así. Me dijeron "será el otoño" y me lo creí, pero mientras estos días escribía desde la rabia, me di cuenta que "algo" no andaba bien.
Ya he perdido esa rabia, al menos eso creía.
No me voy a preocupar. Todas las Navidades son iguales. Nos reunimos con la familia y disfrutamos. Parece que nunca pasa nada pero si pasa. Me preocupo por todos aunque no lo diga. Mis hermanos, ¡que todos estén bien!. Mis sobrinos, todos ya encauzados, con sus trabajos, con sus parejas, y esa super noticia que a más de una le va a venir de maravilla. Mis padres, si! Aún los tengo. Se nota el paso de los años, pero están y es un motivo enorme de alegría.
Luego está tu familia que para mi es también mi familia. También me preocupan. Me preocupa que todos estén bien.
Las Navidades están para eso. Reunirnos, vernos y pasar por alto pequeñas redecillas, que siempre las hay y comenzar de nuevo. Eso es. Comenzar y continuar.
Pero también como todos los años, tu no vendrás ni un solo día a compartir conmigo. No puede ser. Ni mi familia es tu familia ni, cuando ya no se sabe que decir, tan siquiera yo soy tu familia. Antes, hace años, muchos ya, si que venías y te lo pasabas bien y yo también. Me sentía feliz por ti, por mi y por todos. Pero eso pasó a la historia. Cuando llegó la crisis y decidimos no dar estrenas, el interés hizo "Puf" y desapareciste por arte de magia. ¡Menuda barbaridad!
Pero esto no es tampoco lo que me tiene en vilo. No. Ayuda a mi frustración navideña y mi mal estado ambiental, a sentirme torcida, pero no es lo único.
Lo que más me enturbia es el paso del tiempo y el pensar que todo lo que ahora quisiera vivir y no puedo, todo eso se pierde y no hay nadie que lo haga volver.
Cada Navidad, la misma perdida de tiempo.
Estas, a lo mejor son diferentes.

domingo, 4 de diciembre de 2016

LADRONES DE IDENTIDADES





Y como se suele decir, "cree el ladrón que todos son de su condición".
¿Que puede ser más deleznable que ocultarse detrás de una falsa identidad?
Criticar desde el anonimato es de ser absolutamente cobarde y si encima robas una identidad, tu acción no tiene nombre.
Las mismas palabras, los mismos ataques y la misma estupidez.
Dejadme que os diga una cosa, y esto lo pienso abiertamente: quién realiza estas actitudes tiene que ser alguien verdaderamente malo. Ya no hablamos del tiempo de beneplácito que se da para que termine una relación, sea la que sea, es que a partir de ese tiempo prudencial, todo vuelve a la normalidad y debes olvidarte de aquello que tanto te pudo afectar para poder continuar. Si sigue ahí es por algo. ¿Es por mí? ¿Es por ti? ¿o es por esa verdad que siempre estará pendiente de un hilo?
Cobarde!! Si cobarde. Da lecciones de moralidad y luego escóndete en el anonimato. Eso es justamente lo que te va.
Nada me da más asco que tu falso perfil y tu falsa moralidad.

jueves, 1 de diciembre de 2016

APRENDIENDO A VIVIR




La vida es bella y estamos aquí para disfrutar al máximo de todos sus momentos.
Esa gente amargada que no ve el positivismo, la alegría y la sonrisa en los demás, esa es la gente que hay que mantener muy alejada para que no te contagie con su amargor. Aunque respeto que vivan de esa manera, aconsejo que si no quieren ni saben vivir felices, mejor que se marchen.
La belleza está en todo, sólo hay que ser uno mismo sin miedo y saber apreciar lo que tienes delante. Todo tiene su sentido.
Por más que miro, aun en los peores momentos, existe un reguero de alegría y una opción para sonreír. ¿Que eso es pasotismo? Pues prefiero mil veces ser pasota que ver la negrura a mi alrededor o en mi misma, que aún es peor.
Lo que ves fuera de ti, es un reflejo de lo que llevas en tu corazón; si ves desconfianza en los demás, tu corazón desconfía. Si criticas a la gente por sentirse felices y pensar que es así como se tiene que vivir, tu corazón lleva odio, rencor y envidia, por comparar e inmiscuirte en los sentidos y valores de los demás. Y si encima quieres ponerte los zapatos de otros, que de antemano deberías saber que no son de tu talla, entonces ya la cagas completamente. No puedes recorrer un camino que no te corresponde con unos zapatos que no te vienen bien, porque no podrás nunca juzgar con justicia.
Se juez de tu propia vida.
Aprende a enfrentarte a tus problemas, no a los problemas de los demás, y si tienes un ratito, mira tu propio corazón que es el único que te puede enseñar a ver y saber reconocer la belleza de este mundo.

Cada vez que tomo una decisión, y he tomado muchas a lo largo de mi vida, lo hago con el convencimiento que es lo correcto para mi. Para cada uno la corrección es diferente dependiendo de sus valores. No creo que nadie elija su camino con maldad premeditada y a conciencia, tomando de antemano lo que es malo para uno mismo.
                               Un poco retorcido, ¿no?
Equivocarnos, nos podemos equivocar y aprender de ello es una obligación