Páginas vistas en total

viernes, 8 de diciembre de 2017

VOLVER A NACER Y APRENDER A VIVIR LA VIDA




Hoy quiero contaros una de esas sensaciones que gracias a Dios, pocos o no muchos pueden contar, quiero animaros a que cojáis la vida con ganas, con más ganas que nunca, como si supierais que se os escapa en un suspiro y no tenéis tiempo de hacer todo aquello que queréis hacer. Hoy quiero que viváis!!!

Porque la vida se escapa. Porque en un "plis-plas" sin esperarlo pasa por delante y ya no tienes ninguna oportunidad de volver a decir "te quiero", de volver a estar con quien quieres estar, de revolcarte con la pasión y la locura que te da precisamente, el estar vivo, el sentirte vivo.
A veces no somos conscientes del tiempo, de los límites y que aquí estamos una vez, al menos como lo recordamos o como lo vivimos, y que no creo que volvamos en esta época, de este modo o con nuestra gente. Que triste no podernos despedir...

He vuelto a nacer, al menos eso dicen y esta vez hay una sensación extraña dentro de mí que me dice que es verdad. Estoy contenta y a la vez siento un vacío por dentro, una angustia, una indefensión y una impotencia inexplicable por unos momentos, por ese tiempo muerto donde no sé encontrarme, donde no me siento, donde no me veo y donde no sé si fui feliz. Estoy triste y a la vez siento como algo me empuja a buscar la felicidad, como una fuerza, una esperanza una cordura me incita a explotar a fondo esta segunda oportunidad. Algo dentro o fuera, no lo sé con certeza, me dice que tengo que aprovechar, que tengo que amar, que tengo que ver el resto de mi tiempo con una mirada más sana, más profunda y más fuerte.
En tan solo un instante y sin saber cómo, la vida se nos puede escapar de las manos y cuando esto te pasa y eres consciente después de la suerte que tienes, los sentimientos encontrados te desactivan la razón y tan solo eres capaz de actuar con lo que te marca el corazón. Y lloras, no sabes la razón pero lloras; y escuchas que te dicen "deberías estar contenta, ¿por qué lloras?" y dices no lo sé. ¡Estoy contenta! pero no puedo dejar de sentir un nudo en la garganta.
Quizás lloro porque ahora soy un poco más consciente de que me hubiera faltado un te quiero, me faltaba un beso por dar y no había tenido tiempo de sacar del baúl de los recuerdos toda la mierda acumulada y que llevo años queriendo sacar de allí.

"La vida es un saber mirar lo que tienes en frente, saber leer la historia de cada uno y respetar la memoria de aquellos que están dormidos o no pueden hablar.
La vida es hacer una interpretación del espacio y el tiempo, sabiendo poner las dudas y los miedos en su lugar".

Nosotros estamos aquí para vivir, para pedir, para recordar y para continuar un camino hasta que nos llegue el final. "Caminar siempre hasta el final"
Cuando crees que no puedes más, si crees podrás. No podemos dejar vencernos ni por nada ni por nadie.
Tenemos a nuestro alrededor todo lo que necesitamos para crecer, creer y ser felices.
Si esto no es lo que esperabas, empieza otro camino, date otra oportunidad, no esperes a no tenerla. Hay miles de caminos, ¡millones! sal y escoge otro, sin miedo, sin pereza, sin drama.
La vida es un continuo dejar a deber. Te debo y me debes...pero sin drama ni dolor.
La vida es silencio, paz, angustia, fin, principio, ingratitud, miedo,...sentimientos que llevamos innatos en nuestro interior para asumir y corregir.
La vida es dar y recoger..."frutos o golpes", lo mismo da pero ¡vive!, escoge vivir y no esperes volver a nacer. A veces no tenemos una segunda oportunidad al alcance de nuestras manos.

Gracias a todos y todas por vivir.

NO ME INTERESA




No me interesa quien pisotea a los demás por su propio interés, aquel que se esconde detrás de su parentesco y es cobarde hasta el extremo ya no del silencio, si no de consentir la humillación.
No me interesa quién se esconde detrás de la falta de veracidad, quién utiliza para tapar sus faltas y se cobija en la ignorancia de los que le quieren y le cubren, construyendo barricadas por sus cuatro costados.
No me interesa aquel que no es honesto con los demás, pero me interesa mucho menos aquel que no es honesto consigo mismo.
Tampoco me interesa el que no sabe asumir sus responsabilidades, el enfermo de "ego" y el que necesita echar las culpas como venganza y falta de seriedad.
En definitiva, no me interesa para nada el que no sabe mirarse al ombligo y admitir "me he equivocado" con convicción y sabiduría.
No me interesan aquellos que se cuestionan todavía el tiempo pasado, aquellos que no han querido perdonar y tampoco perdonarse, que es mucho peor.

Hace tiempo, mucho tiempo ya que solté lastre y ya no me interesa ese camino de ingratitud.

Me interesa el que es de verdad; el que asume lo que hace y sus consecuencias, el que protege sin ser desleal y sobre todo me interesa, aquel que sigue mirándote de frente y con la mirada limpia. Ese, este donde este, siempre me interesará. 

jueves, 30 de noviembre de 2017

ME PERDONO







En estos últimos años he ocupado parte de mi tiempo en aprender. Nunca está de más!!!.
He aprendido a perdonar, que es muy importante porque siempre existe algún incordio de persona que insiste en joder tu vida. Pero más allá de esto, está el aprender a perdonarte a ti mismo. Aquí, cuando comienzas a diferenciar entre el yo, tu, aquellos, vosotros y nosotros...todo cambia "mágicamente"
He llegado a perdonarme por todos los errores cometidos en mi vida. Me he perdonado por haber dado importancia e incluso prioridad en mi pasado, a personas que no estaban a la altura de las circunstancias, ni tan siquiera a la altura de mi vida.
Me he perdonado por ser una prepotente, una friki del que dirán y sobretodo me he perdonado por querer más a los demás que a mí misma.
Tarde, pero comprendí que para ser alguien hay que quererse. Para crecer, hay que valorarse y para superar lo malo y lo atemporal de la vida, hay que depender de tus propias posibilidades, tu humildad y tus valores. No vale de nada crearte alrededor un sinfín de ídolos que de una u otra manera idólatras en exceso. Y el caso es que son como tú, de carne y hueso, con sus propias capacidades y su ignorancia para reconocer, perdonar y perdonarse.
Pero no quiero caer en juzgar y prejuzgar por las acciones o in-acciónes de los demás. No seré yo quien te diga lo que está bien o no.
Hay que reconocer que nos viene muy bien tener a mano a quien tirar las culpas de nuestras irresponsabilidades. Reconocer que se hacen mal las cosas...es de.. , ¿Cobardes, quizá?
Me he perdonado por ser cobarde de verdad y ahora sí que puedo decir con la voz bien alta, que me es indiferente lo que penséis de mi. Me pienso todos los días con orgullo!!!

domingo, 19 de noviembre de 2017

MAÑANA SERÁ OTRO DIA.

Y mañana será otro día, pero hoy es hoy y voy a saborear cada minuto, cada segundo, cada instante de ese de estar donde estoy.
Qué no venga a perturbar-me tu inconsciencia! Qué no me perturbe tu desamor. No es odio lo que yo siento, más bien desazón por no comprender este tiempo que más que unirnos nos alejo.
Sólo sé que soy culpable de no haberme puesto en mi rincón, ruin si!, Si quieres decirlo, si quieres sentirlo también, pero más ruin es quien utiliza con trampas mezclando a quien no sabe, no entiende ni tiene voz.
Yo ya tengo unos años que ni si quiera pido perdón, tan solo quiero mantenerme lejos de aquello que fue mi perdición. Porque sí, te quise tanto que no te guardo ni si quiera rencor aunque entre tanta telaraña, tan solo escuché tu triste voz.
No cuesta tanto, os lo digo, ser feliz sin otra razón, acordaos que no en tiempos lejanos, polvo es lo que hoy sois.
Mañana será otro día, pero hoy es tan sólo hoy y yo me siento perdida si no estoy con tu corazón. Te quiero aunque no te lo diga, aunque no me salga la voz, aunque tenga el alma pérdida y me falle la razón.
Sabes amor de mi vida que contigo veo la luz, que si te siento conmigo, no tengo ningún temor.
Te quiero, me quiero, te admiro...y no siento ningún temor...


viernes, 17 de noviembre de 2017

LA ÚLTIMA SOPA.1

A veces no comprendemos el por qué nos pasan ciertas cosas, pero pasan y debemos asumirlas siempre dentro de un orden, manteniendo ese nivel de cordura que nos permita asumir tan solo nuestras consecuencias.
Las palabras obscenas, irrespetuosas, inconscientes, esas que tan solo buscan dañar hay que dejarlas en el limbo de la inmoralidad. Si algo sucede, sucede por algo y si verdaderamente eres consciente de tus propios actos y sus consecuencias, nada, nada, te hará retroceder en tu camino ni tal siquiera el desatino de la utilización de la herramienta más vil como puede ser el amor, el desprecio o el rencor.
Me da igual que todo vuelva. Yo ya soporté mi Cruz y durante muchos años asumí las consecuencias.
Lo que hay dentro, lo que soy a fin de cuentas nadie lo puede manipular, ni tan siquiera yo misma, así es que no os molestéis en buscarme porque ni con el arma más ruin, esa de la maldad más oscura, podréis encontrarme.
Compadezco a todo aquél que es incapaz de asumir su propio cuento, su historia. Antes o después todos terminamos por caer.
Hoy me permito, por última vez, sentarme en esta mesa y saborear el amargo placer de tomar mi última sopa.
Divertiros, es lo poco que nos queda por hacer

sábado, 11 de noviembre de 2017

QUE PASARIA SÍ ???

¿Y si nos fundimos en un abrazo
y olvidamos lo demás?
¿Y si nos miramos a los ojos
y aprendemos a perdonar?
¿Y si por otra parte
nos dejamos de amargar?
¿Y si en lugar de mirarnos el ombligo
ayudamos a los demás?
¿Y si en lugar de tonterías,
nos ponemos a trabajar?..
Por nuestra tierra,
Por nuestro mundo,
Nuestro vecino,
O nuestro absurdo caminar...
¿Y si en lugar de llorar tanto
aprendemos a olvidar?
¿Y si como en un cuento,
buscamos la felicidad?
¿Y si en lugar de tantas dudas,
nos lanzamos hacia el más allá?...
Sin miedo
Sin pereza,
Sin que nos influya el qué dirán...
¿Y si empezamos paso a paso,
y nos dejamos de disculpar?...
Abrazamos nuestros miedos...
Perdonamos a los demás...
Nos miramos a la cara...
Y olvidamos el qué dirán,
Cómo en un cuento nos amamos,
y disfrutamos del final,
ese que envidiamos
y nos enseña a despertar,
de aquél sueño oscuro,
en el que nunca quisiste estar.

domingo, 22 de octubre de 2017

REBUSCANDO PORQUE SI

Aveces el pasado vuelve sin que puedas hacer nada. Vuelve sin avisar, sin llamarlo, pero en tu mano está no hacerle demasiado caso y dejarlo pasar.
Me da mucha lastima sentir lo mal que se actúa en circunstancias críticas, esas en las que queremos salvaguardar nuestras espaldas sin que nos afecte lo más mínimo dañar a los demás. Claro, eso al final tiene sus consecuencias. No podemos ir "sabiéndolo todo", "conociéndolo todo", "siendo las más listas" cubriendo nos de gloria y sin que nos pase la susodicha factura.
¡Hay que ser humildes! ¿Cómo?, ¿Qué no conoces esa palabra?. Pues ser humilde es pasar por la vida sin pronunciar a voz en grito nuestros logros y ser capaces de reconocer nuestros fracasos, errores y debilidades. Vamos, andar por la vida sin ese "orgullo" que tanto caracteriza al ser humano...
¿Que tampoco sabes lo que es el orgullo? Pues es un exceso de "arrogancia", de autoestima, que yo no digo que la autoestima elevada este mal, pero con exceso...pues ya se sabe.
Igual tampoco sabemos lo que es la arrogancia. Bueno, tampoco importa, aunque sea un sentimiento de superioridad ante los demás.
A lo que vamos.
Nos pasa factura tanto el tiempo como nuestras acciones, las buenas y las malas, y en nuestra mano está saber diferenciar unas de otras, aunque al final, no sé porque, siempre prevalecen las malas. Y todo simplemente por no saber aceptar que nos hemos equivocado.
Mi vida ha sido un continuo error. No me arrepiento. He aprendido como nadie, y aunque a veces humillada, siempre valiente y fuerte.
Si, si, aunque no lo parezca soy fuerte. Ante lo malo he sabido hacer frente a pesar de que ni o misma daba dos euros por mí, y ante lo bueno he sabido reírme y compartir.
¿Qué más esperáis de la vida? Tampoco es necesario pedir peras al olmo, osea imposibles, para tener una vida sana.
Quizás simplemente con aprender sería suficiente...
Siendo humildes; reconociendo nuestros errores; dejando el orgullo y el exceso de autoestima en un cajón y no sintiéndonos tan arrogantes ni superiores, que a fin de cuentas todos somos más o menos iguales.