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jueves, 23 de marzo de 2017

QUE BIEN SIENTAN LOS SUEÑOS




Me he metido en una aventura maravillosa de descubrir historias a través de la lectura y estoy disfrutando como jamás lo había hecho.
No he leído tanto en toda mi vida. Desde hace un año no hago más que descubrir un sueño en cada uno de los libros. Termino de leer un libro y ya estoy buscando otro para empezar. Se ha convertido en todo un vicio.
Hay historias que me hacen llorar, que me hacen sentir lo estúpidos que somos los humanos con nuestras relaciones; con otras me río; otras me emocionan; otras incluso me enfadan, pero todas, todas me llenan y de una forma u otra, me hacen soñar.
He leído frases geniales que nos aportan los libros, con un montón de mensajes entre líneas, que si sabes leer, sabrás sacarle esa llama que aporta el calor necesario para que tu corazón sienta.
Me encantaría poder llegar solo a una persona con mis escritos, mis poemas, mis historias, mis sueños y mis locuras, que como hoy yo, sienta lo que vosotros y vosotras, me hacéis sentir con vuestras novelas. Apreciarlo con el sentimiento y la pasión que lo siento yo.
No únicamente estoy enfocada en un tipo de literatura. Procuro mezclar estilos diferentes, leer novela, leer historia, poesía, ficción,... enriquecerme, en fin, con lo que decido leer y por ello, porque lo consigo estoy agradecida a todos los escritores y escritoras que han conseguido transformar mi vida plenamente.
Hoy pienso: "si se me rompen las gafas, no puedo leer, ¡¡que horror!!"

Del último que justo hoy he terminado y a pesar de un final feliz no he podido reprimir unas lagrimitas, saco como conclusión lo tontos que podemos llegar a ser con nuestros propios miedos, nuestros reproches y nuestras excusas para vivir una vida plena, el tiempo que dejamos pasar y la costumbre que tenemos ya arraigada de "sacarle punta a todo" a costa del amor, sea del tipo que sea. Amar es tan bonito y somos tan incapaces de doblegarnos, rebajarnos y encontrar el momento de pedir perdón y perdonar que llevaremos siempre sobre nuestras espaldas el saco de nuestras debilidades y amarguras.


                                                  "Y es que en el amor también tenemos que ponernos en la piel del otro y no suponer, por mucho que creamos que nos conocemos."
                                                                               Maco Seguí    

lunes, 20 de marzo de 2017

AGRESIVIDAD INNATA




Me pregunto si alguna vez nos daremos cuenta de que el hablar de los demás faltando al respeto aunque sea desde un medio generalizado, puede causar estragos en la credibilidad personal y dejar una huella de "intolerante", cuando es un vicio repetitivo a lo largo de nuestras vidas, que jamás conseguiremos borrar.
Existen muchas formas de faltar al respeto no únicamente agrediendo con palabras e insultos, también están las descalificaciones, el desprecio, meterse a todo trapo con quien sea, etc., estas en "diferido", naturalmente.
Porque no es normal lo que está pasando en nuestras redes sociales. Se ha perdido el respeto y parece ser que todo vale.
Todos podemos dar nuestra opinión, si la tienes, pero no es preciso echar leña al fuego azuzando y con comportamientos que muchas veces rozan una agresividad profunda. Se pueden "negociar" posiciones; se pueden "versionar" las opiniones, pero todo lo que sea faltar mediante el lenguaje o la agresividad y la burla o descalificación te convierte en el actor maléfico de una historia llena de odio, rencor y envidia a la que te etiquetan sin compasión.
No está bien!. No provoquéis, luego, quizás lo lamentes.
Buscamos escusas para este comportamiento típico en nuestras redes, como que "el muro es mio y digo lo que quiero", o "antes lo hacían ellos", o... pero pensar un momento, ¿es suficiente motivo? ¿es necesario mostrar todos nuestros rechazos en todas las facetas de nuestra vida en las redes sin ningún tipo de contención?
No me considero capaz de opinar de todo y no es que no tenga mis propios caminos mentales que me den las imagenes para hacerme una configuración de lo que existe a mi alrededor y con ello los conceptos necesarios para poder opinar, es que no tengo los conocimientos "justicieros" tan fuertemente adquiridos como para poder "machacar" las opiniones de los demás por ser diferentes a las mías. No tacho de tontos, gilipollas, analfabetos, catetos, o infinidad de adjetivos que mejor no digo. Pero nos hemos acostumbrado a esto y nos extrañamos cuando damos con gente que habla, con blogs que exponen sus ideas con buenas palabras y lo mejor, con buenas intenciones.
Me gusta leer y aprender pero ya no me interesan ni las gentes ni los que expresan con vulgaridad continuada sus comentarios, criterios o críticas. Quien está dispuesto a opinar de todo sin criterio, cae en el peligro de ser "sacrificado" socialmente al primer traspié.
Hoy por hoy hago el esfuerzo de dar mi opinión (porque ya no me callo ni bajo del agua) de manera constructiva, procurando no meterme con la opinión de los demás, y por supuesto, no molestan las opiniones de nadie; molestan las descalificaciones y las faltas de respeto hacía los demás, que desgraciadamente, abundan.

domingo, 12 de marzo de 2017

FAMILIAS Y FAMILIARIZADOS

No podemos negar que hoy en día existen multitud de tipos de familias. Están las familias compuestas por un padre y una madre (ya no típicas), las familias de madre (solo madre de libre derecho), familias con dos madres o familias con dos padres.
A todos estos tipos se les unen las familias de las familias separadas o separados.
Todas ellas se merecen el mismo respeto como familias que son pero si no respetamos nuestra familia, aquella a la que pertenecemos y "negamos" a costa de los demás aquello que  es real, estaremos faltando a una de las claves para una convivencia justa y feliz cara a nuestros hijos.
Deberíamos utilizar los términos con lealtad y veracidad y no a la ligera con intenciones "malintencionadas" para menospreciar y dañar, siendo esa la única finalidad.
Hace años me trataban como si estuviera loca por defender mi derecho a ser madre y vivir mi vida como madre, defendiendo los derechos, que los tiene, de mi hijo. Nunca me sentí "madre soltera" porque nunca lo fui. Mi hijo tenía y tiene dos madres y gracias al progreso y a la lucha de mucha gente, hoy existen "familias y familiaridades"
Familias como la mía con muchos miembros en juego y familiaridades, también con muchos sentimientos purulando.
Cuando se utilicen términos como familia, tener presente que antes tenéis que haber defendido este término a muerte y con el valor que en principio constituyó para el nacimiento querido de un ser.
Si ahora cambian por cualquier circunstancia los valores de ver la vida a titulo personal, puede que no estén los demás en tus mismas circunstancias.
No voy a consentir en ningún momento que todo lo que durante mucho tiempo se ha luchado y se ha conseguido se quede en agua de borrajas por un montón de gentes que no entienden ni defienden la justicia.
Va en todos los sentidos y sirve en cualquier ámbito y más cuando desgraciadamente o no, tenemos más libertad para ser nosotros mismos (personas).

viernes, 10 de marzo de 2017

HAY QUE HACER PUEBLO

Dejando la política de lado, aunque los políticos son los primeros que deberían hacer todo lo posible por la participación ciudadana en todos los actos, la integración y facilitar los medios de convivencia con la máxima del respeto, todos los años tenemos la misma historia: "protagonismo".
Me parte el alma ver la inmovilidad de la ciudadanía, el silencio de la gente y ese "no va conmigo" que existe en nuestra sociedad ante cualquier acto, cualquier reivindicación, cualquier manifestación que nos afecta y que solamente nos quejamos a través de las redes sociales. Somos un verdadero desastre para luchar en persona, ¿es que tenemos miedo a visibilizar nuestros apoyos, nuestros gustos o nuestra forma de pensar? ¿tenemos miedo de lo que puedan pensar de nosotros?
Todos somos responsables, unos más que otros, desde los que tenemos pereza por asistir a los actos hasta los que tienen responsabilidad y brillan por su ausencia con una presencia fantasma y ausente.
Imaginaros una manifestación por la educación sin estudiantes, una por la mujer sin mujeres, una de pensiones sin yayos. Imaginaros un pleno sin alcaldes ni concejales, un colegio sin profesores o una cámara sin diputados. O mejor aún, imaginaros unas votaciones sin papeletas. Si!!!, no sirve de nada. Pues eso es lo que pasa cuando pasamos de todo y no nos implicamos.
Sirve tanto a título personal como a título de participación social.
Quizás, solo quizás deberíamos plantearnos que es lo que realmente queremos.

Estaría bien más participación ciudadana y más implicación y visualización por parte de nuestros gobernantes.
¡hay que dar ejemplo, seas del color que seas!

jueves, 9 de marzo de 2017

LOS CAMBIOS




A lo largo de nuestra vida debemos ir adaptándonos a los cambios que unas veces buscados y otras que nos caen del cielo, tenemos en el camino. Cuando formas tu propia familia, tienes que adaptarte. Cuando renuncias por el bienestar común, tienes que volver a adaptarte. Cuando decides dedicar tiempo de trabajo al cuidado de tus hijos, tienes, aunque creas que no, que adaptarte a esa situación personal que no todas entendemos y nos permitimos criticar. Cuando se acaba el amor, cuando te separas, cuando tienes que volver a empezar, cuando fracasas, cuando todo se ve oscuro, cuando vuelves a renacer, cuando te vuelves a encontrar, cuando te enamoras de nuevo, cuando envejeces, cuando andas más despacio y te cuesta caminar...
Toda nuestra vida es una continua adaptación a los cambios y tenemos que verlo necesariamente como un repunte, un refuerzo, una posibilidad o una ilusión. Quizás esto es precisamente lo que nos mantiene vivas: 
"Una continua adaptación a los cambios". Sentir que nos movemos, que nos renovamos, que tenemos posibilidades.
Una constante permanencia en el tiempo en tu zona de confort, sea esta la que sea, es lo peor que te puede pasar. Así es que sal, mueve-te, busca nuevos retos, nuevas aficiones, nuevas amistades y aprende a adaptarte, te sentirás viva.

Me gusta ponerme en lugar del otro y voy a aprovechar este ejercicio para fomentar mi propia empatía con los demás.
Voy a ponerme en tu lugar. Me doy cuenta que tu vida es muy difícil. Es complicada. Yo no puedo con ese ritmo. No puedo soportar que lo más importante sea el trabajo, sea todo lo ajeno a mi misma, los agobios del día a día. Pelear con unos y con otros. Trepar a costa de lo que sea o si no puedes trepar porque estás en lo máximo a lo que puedes llegar, trepar a costa de los valores básicos que tenemos como humanos. Ya, ya sé, se necesita "pasta" para vivir, pero ¿es necesario tanto? Con más tiempo para dedicar a los tuyos, con más tiempo para pasear, para ver la luz del sol, para saborear una copa de vino o extasiarse mirando esa noche estrellada...Vivirás un poco mejor y lo curioso es que los que están a tu alrededor, también lo harán.
Pero no voy a juzgar. Me he puesto en tu lugar no para criticar una forma de vida que seguramente será mucho mejor que la mía, sino para comprobar la capacidad de adaptación que poseo. Ahora mismo los cambios serían infinitos y no creo que pudiera adaptarme.
No es por falta de tenacidad, por falta de aptitudes o falta de conocimientos. Es únicamente por falta de ganas y por no tener necesidad de renunciar a una vida que adoro de los pies a la cabeza.
A veces la adaptación tiene que ver con las necesidades. Yo tengo mis propias necesidades y esas necesidades me van moldeando el camino hasta alcanzar el camino definitivo, que no es definitivo hasta que nos morimos.
Pensar que tu vida, que tu proyección que tus deseos, tienen algo que ver con los míos es una enorme equivocación. Jamás podré adaptarme a unos cambios que no son los míos, por mucho que quiera ponerme en tu lugar. Pero el negarnos posibilidades, sueños y empujes en la vida, no es del todo acertado.
Queremos aprovechar la parte bonita de los demás pero cuando verdaderamente vemos sus circunstancias, no somos capaces de adaptarnos y comprender. 
Siempre anteponemos el No-puedo a cualquier variación de nuestro camino. Por eso he empezado poniéndome en tu lugar, en esa vida que es tuya y no mía como método de reflexión. Todos tenemos un camino y esta mal desear el camino de otro. Cada uno fija sus metas a través de sus gustos, sus reflexiones, sus valores y sus inquietudes y no puedes adaptarte a la vida de otro. Tus tropiezos son tus tropiezos y si así lo asimilas, tendrás la capacidad que necesitas para controlarlos, bordearlos, resolverlos y tirar hacía adelante.

Seguramente si ahora tu te pones en mi lugar e intentas vivir mi vida y entenderla, te será muy difícil adaptarte a unos cambios que no te corresponden y te darás cuenta de lo complicada que puede resultar mi vida para ti.
Vivamos nuestra vida y despreocupe-monos de las vidas de los demás, así tendremos suficiente energía para resolver nuestros conflictos.  

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miércoles, 8 de marzo de 2017

LO QUE NO SIRVE



No sirve la estupidez. No sirve la doble moral. No sirve el ahora si, ahora no. No sirve la hipocresía. No sirve hablar mal de los demás. No sirve dañar por dañar. No sirve para nada el odio y el rencor. No sirve tirar las culpas a los demás. Tampoco sirve coger responsabilidades que no te corresponden. No sirve no asumir tu culpa con integridad.

Sirven las personas y el respeto, sean como sean y aunque no nos gusten.
Aprendamos esta primera lección y nos daremos cuenta de que pocas cosas no sirven.