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domingo, 15 de abril de 2018

SI ES QUE SON MOMENTOS

Estamos en "Vidigon" nuestro reino de nunca jamás, donde cada uno es diferente, distinto, y al final...todos iguales.
¿Que puedo decir? Pues que todos,  dentro de nuestra individualidad, somos seres maravillosos.
Desde la "Alcaldesa* de Vidigon hasta el último lacayo.
¿Sabéis lo que pasa? Pues sencillo nos queremos y nos respetamos. Y es que la vida tan solo es eso: amor y respeto.
(Creo que me estoy volviendo muy tonta)

Este post está inspirado en la historia de Sarita. Me parto!!! Me encanta!!! Y es que me lo imagino. Mirad, Sarita en una terraza del barrio de Ruzafa, contándome justamente a mi que si una pareja de chicas detras de ella hablándose con "cariño", otra besándose sin ningún pudor....y si cara de, "me encanta lo que está pasando en Ruzafa", un barrio multicolor en el que cualquiera de nosotras quisiéramos vivir...
...y hablando descubrimos que hoy por hoy parece ser que somos más "chicas" que "chicos" las que queremos igualdad, salir del armario y disfrutar de una vida plena.
Y es que, al fin y al cabo yo no quiero ser de "Ruzafa", de "l'eliana", de "Valencia", de "España" o del mundo mundial.
Yo quiero vivir una vida como Dios manda. Congeniar con quién mi alma sienta y disfrutar de cada instante como si fuera el último.
Cuando vuelva a la civilización, que algún día volveré, voy a pasar un día en una terraza para contaros lo que veo y siento.
Hoy solo puedo decir que, si realmente, después de tantos años, no puedo izar la bandera "gay" (arcoiris) en mi ayuntamiento, me voy a mitad de Vidigon y os juro que la cuelgo del pino más alto del reinado. Yo no estoy dispuesta a dar un paso atrás.
A partir de ahora...voy a contaros todo...
Y si queréis saber más...preguntad.

jueves, 12 de abril de 2018

PERDONADME!!!









Es un hecho que por la razón que sea no estoy del todo con los cinco sentidos a mi disposición, ¡Me he empapado de tanta tranquilidad, tanto silencio, tanta paz!, que ahora cualquier ruido, cualquier "mal olor", cualquier roce inadecuado o cualquier espectáculo a la vista que no me agrade, me provoca dolor de cabeza y una sensación de no estar donde quiero estar.

Tendréis que perdonar mis ausencias.
 Aunque esté aquí...estoy en otro lugar. Aunque os hablé y discuta con vosotros...estoy pensando en otras sencillas maravillas, inventando en mi cabeza como hacer de este mundo algo mejor, un mundo con cabida para todos.

Tendréis que perdonar mi torpeza al caminar, al miraros, al sentiros junto a mi, porque todos mis sentidos están ocupados en "otros quehaceres", en otras melancolías y en otros sueños.

Volveré, prometo que volveré, pero dejadme que, al menos por unos días, disfrute de mi pasión de amar, de querer sentir la vida y de disfrutar de cada instante.


"Lo pequeño, a veces se hace tan grande, que no cabe aquí, en el espacio que ocupa un corazón.




jueves, 5 de abril de 2018

NO SE SI TODO ESTA BIEN







Realmente no sé si todo está bien o mal; si el camino es el correcto o ya no debería mirar más allá y sentirme a gusto y en paz. No sé nada y me faltan dos años para cumplir los 60. ¿Que ya soy mayor para preguntarme estas cosas?¿Qué ya lo debería tener claro?...Puede ser, pero durante todos estos años en los que he vivido (muchos de los que tengo he sido corderíta de las de beeeee, beeeee...), he ido a "salto de mata", a lo "me cago en diez", a lo que dicta el corazón y no la razón, y ahora me cuesta discernir que es lo correcto, lo mejor o lo indicado.
Ahora me siento, no sé explicarlo muy bien, como en otro mundo. Es una sensación rara en la que yo me creo joven, me siento bien, quiero, quiero, y quiero...pero no puedo. Cuando caigo en picado a la realidad me siento a gusto con lo que tengo, con lo que siento; pienso que soy como quiero ser y que me quiero. Me siento fuerte. Me siento potente. Me siento grande...pero...algo no funciona. Mi capacidad de sentirme integrada en esta sociedad esta desequilibrándose. Hay un tira y afloja que siempre ha existido, pero que  ahora la cuerda resbala en mis manos sin poder hacer nada. Ya no hay balanza ni equilibrio 
Me cabreo. Pienso que ¡No! nadie tiene razón para cuestionar mi lentitud, mi falta de agresividad, mi movilidad, mis ganas de hacer cosas, muchas cosas...
Nadie tiene derecho a cuestionar y sobre todo nadie debería hacerte cuestionar.

Así como hace diez años me sentía viva con fuerzas para luchar, para vivir y para dar todo de mi, ahora me siento flojíta. Es una introspección que me llena de ganas de paz, de tranquilidad. Y es que es así como me siento. Pero dentro de polos contrapuestos donde las tonalidades grises se están perdiendo. Cada vez es más "o blanco o negro"
¿Más cerca de los sesenta que de los cincuenta? ¿Ya estoy entrando en un "declive" de esos donde te planteas si eres desecho? ¿Tengo que entrar en otra etapa , cerrar puertas, ventanas y ver la vida de otra manera?

Lo que me molesta de verdad es que aunque no quiera...veo ya la vida de otra manera. 

Todo esto me recuerda una conversación que tuve con mi madre no hace mucho en la que intentaba explicarme lo que sentía con ochenta años. No estaba "deprimida" ni pasando por una depresión. Simplemente sentía que su vida estaba terminando y ya no sabía para que estaba aquí. Uf. Hoy la entiendo un poco mejor.

Reflexión: 

Si decidimos no complicarnos la vida "a cierta edad" y vivir lo más cómodamente posible, no creo estar haciendo nada malo. Llegar donde yo he llegado, vivir lo que he vivido y después poneros a tiro de todas las criticas que quieran realizar.Hoy por hoy lo que sí importa y mucho es sentirte en paz y satisfecha contigo misma así es que muchas de las preguntas que me hago, están fuera de lugar. 
(Y a quien no lo vea y busque otro sentido...que le den) 


viernes, 30 de marzo de 2018

LAS PIEDRAS DEL CAMINO




                                             "Guarda las piedras que encuentras
                                               en el camino para poder construir tu 
                                               castillo"



Es una frase bonita, pero depende de la piedra, si es grande o pequeña, pesada o ligera, moldeable o con durezas...

También depende del castillo, si es en plan fortaleza para esconderme y aislarme de los demás o si es en plan refugio para ayudar.

Si es una de esas piedras que duelen y amargan la existencia, prefiero sacarla del camino y alejarla de mi.

Si es una piedra que te enseña, que te anima, que te empuja a construir..., la guardaré como un tesoro y será parte de mí.

Si es una piedra que me importa...¡peleare!

En resumen: 
                         "Lo ideal es transformar las piedras del camino con las que tropezamos en hermosos prados donde se amortigüen los golpes al caer y no puedas lastimarte"

miércoles, 28 de marzo de 2018

Y QUE PASA DESPUÉS?




¿Y que pasa después?
¿Cuando has roto tus promesas, 
cuando has dejado de serte fiel, 
cuando ya no dispones
ni de tu propia piel?

¿Que pasa entonces?
La oscuridad te envuelve, 
las ansias te atragantan,
luchas por querer
y no puedes ni escuchar el ayer...

                                Maco Seguí.


¿Ya has dejado de ser fuerte?, No!, de eso nada. Cada día más altiva, más fuerte y más mejor.
Levántate por la mañana, mírate en el espejo del baño, pero ¡así, con ganas!, ¡de frente! sin ocultar ni un poro de tu desnuda piel y date cuenta que estas mejor que nunca. Tu dispones de la paleta de colores para dar luz a tu propia vida. Ya no tiene sentido ir despertando envidias en los demás. Ser feliz es ser honesta contigo misma y por muy dura que sea la "honestidad" que te persigue, es preferible a vivir en la oscuridad y en la mentira. 
Vuelve a recuperar aquello que perdiste en el camino y que tanto significaba para ti: LOS VALORES, "TUS PROPIOS VALORES"  y será entonces cuando recuperes tu ser más intimo y tu mirada más amada y deseada.

Porque no somos perfectos y caemos de vez en cuando. Nos resbalamos sin querer y no encontramos los soportes para podernos sujetar. Pero todos disponemos en cierta medida de un resorte vital que nos dispara hacia arriba cuando nos hundimos sin saber por qué.
Yo he estado en ese bando y se perfectamente lo que ocurre. Y...no debes huir. Tienes que hacer frente a la imagen gris del espejo y comenzar a poner color, en tus mejillas, en tus ojos, en tus labios, y sobre todo en tu corazón.

Un alivio tenerte, encontrarte, amarte y estrecharte entre mis brazos.  

sábado, 24 de marzo de 2018

UNA PELÍCULA DE IDENTIDADES





Ayer estuve viendo una película, que al final resulto gustarme, más que nada porque me dejo pensando en lo inútiles que somos la humanidad en general.
Nos "Rayamos" con un montón de cosas absurdas, cosas que ni son importantes, ni son buenas, y, no dejamos tiempo para lo sencillo, verdadero y bueno.
Decía también que tenemos un "Karma" o algo así que nos implica emocionalmente con las personas y también físicamente, cuando se convierte en tu mitad (je,je), en tu otro yo, en aquello que en realidad tu eres y al final sientes en tu reflejo.
No necesariamente tiene que ser igual a uno mismo, más bien todo lo contrario, puntos totalmente opuestos y que se atraigan con fuerza, a lo grande!!
Al final con tanto lío y mirando a las estrellas desde mi paraíso (por cierto, había una noche de vértigo), hice un repaso por todas aquellas personas que han estado conmigo en algún momento de mi vida y no me decepciono de ninguna-
...Y hay de todo. Hombres excepcionales, guapos, inteligentes con los que ligue antes de pasarme al otro lado, y mujeres exclusivas, intrépidas, valientes, aventureras, sensibles, amigas... de todas ellas me enamoré por el "Karma" de una forma u otra, y aún ahora, siempre encuentro algo en las personas que sin duda me hacen ver "la cara oscura de la luna"
...Pero no os asustéis, ninguna ni ninguno comparable a mi, ahora sí, alma gemela, que quiero, respeto, amo con todas mis fuerzas y echo de menos en estos momentos.

             "Lo que es inevitable, como lo eres tu, no se puede evitar"
               Te espero.

Ah!! y la película acaba bien. Triunfa el amor verdadero, puntual y el del momento. La cordura la dejaremos sólo para los cuerdos.

domingo, 4 de marzo de 2018

COHERENTE Conmigo MISMA






Pues sí. Por una vez voy a ser coherente con lo que en este momento pienso y siento.
Pienso que esto, el mundo alrededor, todos en general, va francamente mal. Ha llegado un momento que me supera tanto política como socialmente. No veo nada claro, que exista una solución mágica como el anuncio " mi papá lo arregla todo, todo y todo" ¡¡¡Y antes era verdad!!! (Mi padre era un manitas) que pueda terminar con las injusticias, las mentiras, el acoso, las diferencias e incluso la libertad. "Estamos todos locos, en general"
Siento que para nada es mi momento. Hay otras generaciones con mucha más sabiduría capaces de no dejarse comer la oreja y defender unos derechos a los que hoy por hoy siento que no tengo ni acceso ni cabida.
Si, ya se, puedo ponerme a la cabeza, ser visible y mostrar todas mis cualidades y defectos, asumir críticas y también fagocitar mi ego con las buenas palabras.
Pero en la vida de todos, de cada uno de nosotros, tenemos una llamada interna que nos da avisos de lo que tenemos que hacer, por qué lo debemos hacer y para quién.
En estos momentos estoy cansada y recibo constantes avisos subliminales que me piden que elija, que tome decisiones y que escoja pensando en lo que quiero que sea mi  camino futuro.
¡Es algo tan íntimo y que tan pocas veces hacemos!
Siempre he tomado decisiones con total coherencia, pensando en cada momento lo que quería, bien para mí misma o lo que quería para los demás (esto es una incongruencia de las mías, ya que ahora sé que no puedes querer para los demás. Cada uno debe querer para si mismo)
Cuando era joven decidí tomar las riendas de mi vida y aunque entonces no lo sabía, ya estaba reivindicando mi forma de ser mujer, lesbiana y amante de la vida. Quería ser independiente y lo fui.
Con una edad más adulta, que no por ello más madura, quise ser madre, y lo fui. Renuncie a mi trabajo, a mi propia intimidad y bienestar por mi hijo. Fue una experiencia emocionante que llevo tan dentro que nada ni nadie podrá jamás quitármela.
Un hijo, cuando son pequeños, es cuando más necesitan que estés a su lado y yo pude hacer mi papel con todo orgullo, coherencia, amor y libertad y encima con multitud de muestras de agradecimiento que me elevaban mi bienestar mental a niveles insospechados.
¿Sabéis por qué?
Fui coherente tanto con lo bueno, asumiendo mis méritos, como con lo malo, asumiendo del mismo modo lo malo y lo peor. Si ponemos una balanza, lo malo y lo peor será mayor que lo bueno pero ahora sé que aprendí más y mejor.
Ahora, camino ya de los sesenta y con este cansancio típico de mi edad ( no estoy en buena forma física, jeje), tengo que ser coherente con migo misma y conseguir lo que quiero con calma y tranquilidad, a pasitos.
Ya no valen ni guerras ni batallas, ni condiciones, ni prepotencia, ni rencores... No voy a luchar...
Aquí lo dejo!!!
Voy simplemente a vivir...feliz, lo máximo que pueda.
Gracias a los que me entendéis y estáis ahí, conmigo.