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jueves, 18 de enero de 2018

UN SUEÑO CASI DIFERENTE




Un sueño he tenido. Parecía diferente pero era un sueño real. 
Yo estaba sola y cerca del mar.
Melancólica y triste por tu ausencia...

...Salí de casa una tarde y anduve sin rumbo fijo para acabar en una playa desierta. Era un paraíso. Sólo existía el mar, la arena y yo. No habían fincas, no había gente...yo sola mirando al mar. De pronto un barco, un gran barco de papel con anclas de cartón y timón de alambre. De allí saliste tu; eras la única tripulante. También estabas sola. Venías del mar, del fin del mar. Nos vimos desde lejos, desde muy lejos, quizás desde el infinito. En esos momentos, mientras te miraba, todo cambio. Todo se volvió bello, hermoso, apacible y cariñoso. Pude ver tu rostro como cada vez se acercaba más. No buscábamos nada especial en nosotras, solo nos alegrábamos de volvernos a ver. Había pasado mucho tiempo y las dos seguíamos así, en nuestro tiempo, pero irremediablemente el tiempo había pasado.
Saltaste de tu barco de papel a varios kilómetros de la playa y anduviste por encima del agua hasta llegar a mi. Te podía sentir. Cuando estabas a varios metros yo me levanté de la húmeda arena medio sorprendida pero muy feliz. ¡Veía de nuevo tu rostro! Fui hacía ti pensando que todo era una alucinación y que quizás en el último momento te esfumarías, pero no fue así. Cuando estaba justo frente a ti, alargue mis brazos y te toque, te abrace y comprobé que eras tu de carne y hueso. Te acaricie y llore entre tus brazos por tanta alegría que sentía en mi interior. Tu también estabas muy feliz. Me mirabas y también de tus ojos brotó alguna lágrima. Sonreímos sin cesar por tanta dicha, nos tiramos al suelo y nos cogimos de las manos sin dejar de sentir en ningún momento la pasión y el revoloteo de mil mariposas. Pasaron las horas, muchas y seguimos juntas tu y yo en la oscuridad de la playa. No existía nadie más. Todos se habían esfumado. ¡Era tan feliz que no lo podía creer! Tu estabas conmigo y nos amábamos sin tapujos.
Al amanecer, vi tu rostro, mire tu cara, tus ojos...mire al mar y vi tu barco convertido en plata. Brillaba con los reflejos de los rayos de sol majestuoso  y grandioso. Entonces tu me miraste intensamente y me pediste que me fuera contigo. Me pediste que abandonara todo por ti. No lo dude ni por un segundo. Siempre lo había deseado. Te dije que sí inmediatamente y abandoné mi casa, mi familia, mis libros, mi diario, mi vida...para estar eternamente junto a ti.
Tu mano era firme así es que me agarre con fuerza a ella y juntas, por encima del mar, marchamos sin más. Nadie podría pararnos, nadie se entrometería en nuestro camino ni entre nosotras dos. 

Jamás volví a pisar aquella playa. Jamás ningún ser vivo pudo ver mi rostro. Me buscaron pero nadie me encontró. Conocerían de mi dicha por los poemas y las canciones que deje escritas:

                                                  "Y un día grite
                                                  ¡no me busquéis más!
                                                  no destrocéis la dicha
                                                  ni amarguéis mi eternidad,
                                                  estoy con ella
                                                  y no voy a regresar.
                                                  Ahora soy feliz
                                                  sin saber por donde andar
                                                  su rumbo me acompaña 
                                                  y no preciso deambular
                                                  el barco de su vida
                                                  me ancla a la libertad"


                                                          (Recuerdos. 1978 Maco Seguí)

miércoles, 17 de enero de 2018

RECUERDOS 1978

"...Hace años era una niña pequeña, delgaducha y blanca. Corría alegre porque no tenía ningún problema. No conocía la vida y la verdad es que no me importaba nada. Solamente vivía y con eso era suficiente.
Cuando empecé a crecer y desprenderme de la cápsula paternal que me cubría, empecé también a conocer la realidad.
Comprendí que me habían puesto delante un mundo feliz para vivir, un mundo con todo hecho, como se suele decir, pero que para nada era real. Todo era de color de "rosa", pero no sé si es que a mí el color rosa no me gusta o qué, pero salí de allí como pude, lentamente y a la vez precipitadamente, para poder abrazar una vida normal, que es la vida de cada cual..."

"RECUERDOS" es la primera novela en prosa que escribí, con dieciocho años, donde  empiezo a hablar como a hurtadillas, de mis confusiones entre el amor y la amistad, los disfraces y el como dar la vuelta a las palabras, los conceptos o las miradas para no descubrir mi amor más profundo hacia Tere.
Cuando me encuentro con maravillas de este tipo, siento que mi corazón se desbarata.

Algo que me ha encantado son mis propias palabras..."era una niña pequeña, delgaducha y blanca"

jueves, 11 de enero de 2018

LOS TROPIEZOS EN LA VIDA




Es cierto que a lo largo de nuestra vida nos tropezamos con mucha gente y que en muchos de esos encuentros, nos decepcionamos y hasta nos sentimos fracasados. Tiramos la toalla y pensamos que no vale la pena y que para qué continuar. Lo vemos todo negativo y como no tengamos un poco de control, podemos hasta caer en un pozo de tristeza y no dar posibilidades al resto del mundo, donde seguramente si que habrá alguien que valga mucho la pena. ¿Te lo vas a perder?

Pero, ¿por qué nos decepcionamos?
Simplemente porque esperamos más de alguien a quien habíamos súper valorado. Le habíamos dado el usufructo de ser más que nosotros mismos y , encima le habíamos puesto en un lugar donde sin saberlo, no le correspondía.
Esto ocurre en todas las facetas de la vida incluso en las más personales y familiares.

A veces nos pasa con nuestros propios padres. Cuando somos pequeños los ponemos allí arriba, como si fueran nuestros salvadores y, al crecer nos damos cuenta que no son tan grandes como los veíamos pero que los queremos a pesar de todo.

Otras veces es a nuestra propia pareja a la que vemos no como un igual si no como alguien maravilloso, inigualable, superior a todo tu alrededor, ¡que por algo la has elegido!, pero cuando dejas de verla de esa forma y vuelve a ser un ser igual a ti, llega "el amor" y te hace sentir otros valores, a sentir que amas como el primer día aunque de una forma más racional, y la ves, y la sientes, y la quieres como antes jamás lo habías hecho.
(En este punto, si no existe amor, mejor salir corriendo y no mirar atrás. Cualquier intento será una condena de cadena perpetua).

En otras ocasiones puede suceder en el trabajo o en otro tipo de círculos; Cuando pasan los años y convives con tus compañeros, tus jefes e incluso los clientes, se establecen unos lazos a veces de amistad profunda, a veces simplemente de roce y compañerismo que cuando desaparece como humo de un cigarro... te decepcionas sin poder remediarlo.
Es duro descubrir ciertas actitudes que rondan a tu alrededor y que por tu forma de ser no habías sido capaz de ver. Risas cómplices , miradas cargadas de todo significado, falsedades incalificables e incluso buenas caras que te dicen " ven que te estoy esperando para clavarte una estaca por la espalda". ¡No lo invento!, lo he vivido, lo hemos vivido y seguramente tu también te has tropezado con ello en alguna ocasión.

Que bonito sería que en ninguno de nuestros ámbitos de existencia, supiéramos que era la decepción.
Pero y si esta no existe, ¿como vamos a aprender lo que es la tristeza, la empatía, la superación, el perdón, ...? Esto y muchas otras cosas más hacen que aprendamos a ser mejores personas. No todos, pero al menos un gran porcentaje.
Tenemos que saber que cada uno tiene su papel en esta gran novela que es la vida, que nadie debe estar por encima de ni subido en un pedestal. Todos somos iguales en concepto y todos diferentes. Pertenecer a una comunidad, tener compañeros, amigos, conocidos, nos enseña a desarrollarnos como sociedad y como seres sociables que debemos ser.

Hay que saber que igual que nos decepcionan, decepcionamos, así es que no estaría mal hacer un poco de introspección y preguntarnos cuantas veces hemos decepcionado y porque.

Si de alguien he aprendido es justamente de la mujer que más admiraba y por ello la que más me ha decepcionado. Pero gracias a ella también he aprendido a perdonarme, y eso para mi borra todo el historial.

En definitiva, aprender a empatizar, a ponernos en la piel de los demás, a no desear a los otros lo que no quisieras para ti mismo, a "AYUDARNOS" en mayúscula y sobre todo a sonreír, sonreír y sonreír...



                                                                             Sed buenos.  

miércoles, 3 de enero de 2018

COMO SOMOS

Queremos siempre tener razón, aunque pase el tiempo, aunque no la tengamos, aunque seamos "indecentes" con nuestras pretensiones.
Ni hay momentos ni debe haberlos. ¡Qué puta mierda es eso!!!???? Cargar de responsabilidades las conciencias de los demás porque no somos capaces de soportar la nuestra!!!
Nuestra conciencia.
Gracias a... ? Tengo la conciencia bien tranquila y a estas alturas, cuando la conciencia anda un poco muerta, no es necesario quedar bien. Aquello ya ha quedado en el pasado. Y el pasado muy lejos de donde ahora me encuentro.
A mí eso de la conciencia me viene un poco grande, lo admito, pero si es que hay que justificarse tanto por lo que haces como por lo que no haces...yo me pierdo y encima tenemos que saber estar!!.
Pues va a ser que no, que mis niveles de adrenalina están tan bajitos que me creo hasta los argumentos de nuestras gitanas leyéndonos el aura.
Todos vosotros y vosotras, sois seres necesarios en mi vida y no quiero perderos por nada ni por nadie. Todos sois necesarios. No tengo en mi haber seres innecesarios. De una forma u otra habéis formado parte de mi tiempo y de mi espacio, no de mi amor, tampoco de mi desprecio. Simplemente habéis formado parte y por ello sois parte.
Todo importa en esta vida y tu importas tanto como yo. Al menos lo siento así. Sí, todo importa en esta vida, a veces para ti a veces para mi. Todo importa. Hasta la mala leche, aún pasado el tiempo, años, para seguir maldiciendo y odiando sin más.
Lejos, muy lejos, tan lejos que no creo que me volváis a encontrar.

viernes, 29 de diciembre de 2017

CON UN FINAL FELIZ




Son tantas y tantas palabras que me creí, tantas fantasías que sentí a mi alrededor mes tras mes, año tras año. Crecí, porque también así se crece, mirando un espejismo, incluso anonadada pensando: "quiero ser como Tu", valiente, con empuje, fuerte y decidida,  a la vez sensible y delicada, sabiendo utilizar las palabras y sobre todo siendo fiel a los demás...

Pero a la hora de la verdad, a pesar de que cada mañana intentamos sacar una sonrisa, una fuerza, una sinceridad con palabras que nos llenan el alma, en ese momento, ese momento nuestro, esas palabras están vacías. No son nuestras. No son propias. Están exentas de compromiso y te das cuenta que cuando más las necesitas, más las quieres oír, más cerca las quieres tener,...más lejos están; más falsas y quebradizas suenan.

He sido creyente. Creyente por algún tiempo. Creí que podías levantar por la mañana con buena cara y sonreír ante tanto mensaje de buenos días. Creyente de que los esfuerzos sirven para algo. Creyente de que no importan los golpes bajos porque crees en ti misma.
Creyente de tantas cosas que no me dí cuenta de tanto creer que muchos tienden su mano con la palma bien abierta, una mano fuerte, serena, con deseos de dar, pero cuando vas a cogerla es un puño cerrado sin ningún tipo de compasión ni compromisos


            ¡¡¡Pero no importa!!!

Si que se puede sobrevivir a la mentira; si se puede sobrevivir a todo lo que cuentan, y se puede sobrevivir sobre todo al sutil engaño.
Descubres entonces posibilidades que antes eras incapaz de reconocer; ves que si existe gente "anónima" ahí fuera preparada para ayudar de verdad a los demás y sin darte casi cuenta necesitas comenzar de nuevo el camino, pero esta vez sin fantasmas que te alejen de lo que quieres ser.


"Cuando la buena voluntad no existe, tampoco existe la implicación ni el deseo de negociación; ni con ello la búsqueda de soluciones que siempre las hay,...siempre, siempre"


Hoy empiezo mis vacaciones. Unas vacaciones muy merecidas que van a cambiar el inicio de mi nueva vida. Un nuevo viaje lleno de, esta vez si, verdades por aprender y situándome en ese nivel de supervivencia y control que me permita conectar con mi yo más profundo. Pero esta vez, sin falsas manos a mi alrededor, sin fantasmas que alimenten esperanzas y deseos de tiempos mejores. Reales!!!
Comienzo una nueva etapa de mi vida, aprovechando de pleno esta segunda oportunidad que me brinda la vida, este renacer con proyectos, emociones, amor, ternura y con una ilusión que me hace sentir que dentro de nada llegaré a ser la persona que deseo ser... 

lunes, 25 de diciembre de 2017

LAS EMOCIONES







Las emociones. ¿Qué son las emociones? ¿Cómo podemos sobrevivir a ellas? ¿Cuentan por igual las buenas emociones que las malas emociones? Todas cuentan. Todas nos influyen. Todas nos afectan, en menor o en mayor medida.
Las emociones...¿¡Cómo dominarlas!? ¿Cómo controlarlas?
Son reacciones, respuestas ante lo que sentimos. Siento.
Un sonido, un olor, un paisaje, el tacto de tu ausencia, de tu piel...todo, alguno o nada desencadena una explosión de sensaciones, y es que hay tanto por lo que sentir....y un abanico tremendo de emociones. Sorpresa, asco, alegría, miedo, irá, tristeza,...y muchas, muchas más.
Aprendemos, desgraciadamente, a dominar nuestras emociones. No somos libres para dejarnos llevar. Sabemos que, a fuerza de palos, las emociones pueden tener consecuencias negativas con otros, con uno mismo o con el entorno. ¡Que mal!         La pureza, la ingenuidad de la juventud nos separa tremendamente de los tiempos maduros del autocontrol y el control externo que nos impide manifestar las sensaciones que guardamos inexorablemente en nuestros recuerdos.
Y así nos morimos sin decir nada, con las emociones escondidas bajo nuestra piel por miedo a ser descubiertos con nuestro yo más profundo.
Me emocionaré posiblemente cuando despierte.

viernes, 8 de diciembre de 2017

VOLVER A NACER Y APRENDER A VIVIR LA VIDA




Hoy quiero contaros una de esas sensaciones que gracias a Dios, pocos o no muchos pueden contar, quiero animaros a que cojáis la vida con ganas, con más ganas que nunca, como si supierais que se os escapa en un suspiro y no tenéis tiempo de hacer todo aquello que queréis hacer. Hoy quiero que viváis!!!

Porque la vida se escapa. Porque en un "plis-plas" sin esperarlo pasa por delante y ya no tienes ninguna oportunidad de volver a decir "te quiero", de volver a estar con quien quieres estar, de revolcarte con la pasión y la locura que te da precisamente, el estar vivo, el sentirte vivo.
A veces no somos conscientes del tiempo, de los límites y que aquí estamos una vez, al menos como lo recordamos o como lo vivimos, y que no creo que volvamos en esta época, de este modo o con nuestra gente. Que triste no podernos despedir...

He vuelto a nacer, al menos eso dicen y esta vez hay una sensación extraña dentro de mí que me dice que es verdad. Estoy contenta y a la vez siento un vacío por dentro, una angustia, una indefensión y una impotencia inexplicable por unos momentos, por ese tiempo muerto donde no sé encontrarme, donde no me siento, donde no me veo y donde no sé si fui feliz. Estoy triste y a la vez siento como algo me empuja a buscar la felicidad, como una fuerza, una esperanza una cordura me incita a explotar a fondo esta segunda oportunidad. Algo dentro o fuera, no lo sé con certeza, me dice que tengo que aprovechar, que tengo que amar, que tengo que ver el resto de mi tiempo con una mirada más sana, más profunda y más fuerte.
En tan solo un instante y sin saber cómo, la vida se nos puede escapar de las manos y cuando esto te pasa y eres consciente después de la suerte que tienes, los sentimientos encontrados te desactivan la razón y tan solo eres capaz de actuar con lo que te marca el corazón. Y lloras, no sabes la razón pero lloras; y escuchas que te dicen "deberías estar contenta, ¿por qué lloras?" y dices no lo sé. ¡Estoy contenta! pero no puedo dejar de sentir un nudo en la garganta.
Quizás lloro porque ahora soy un poco más consciente de que me hubiera faltado un te quiero, me faltaba un beso por dar y no había tenido tiempo de sacar del baúl de los recuerdos toda la mierda acumulada y que llevo años queriendo sacar de allí.

"La vida es un saber mirar lo que tienes en frente, saber leer la historia de cada uno y respetar la memoria de aquellos que están dormidos o no pueden hablar.
La vida es hacer una interpretación del espacio y el tiempo, sabiendo poner las dudas y los miedos en su lugar".

Nosotros estamos aquí para vivir, para pedir, para recordar y para continuar un camino hasta que nos llegue el final. "Caminar siempre hasta el final"
Cuando crees que no puedes más, si crees podrás. No podemos dejar vencernos ni por nada ni por nadie.
Tenemos a nuestro alrededor todo lo que necesitamos para crecer, creer y ser felices.
Si esto no es lo que esperabas, empieza otro camino, date otra oportunidad, no esperes a no tenerla. Hay miles de caminos, ¡millones! sal y escoge otro, sin miedo, sin pereza, sin drama.
La vida es un continuo dejar a deber. Te debo y me debes...pero sin drama ni dolor.
La vida es silencio, paz, angustia, fin, principio, ingratitud, miedo,...sentimientos que llevamos innatos en nuestro interior para asumir y corregir.
La vida es dar y recoger..."frutos o golpes", lo mismo da pero ¡vive!, escoge vivir y no esperes volver a nacer. A veces no tenemos una segunda oportunidad al alcance de nuestras manos.

Gracias a todos y todas por vivir.