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viernes, 29 de mayo de 2015

MANGANTE DE GUANTE BLANCO








"Prefiero un mangante de calle a un mangante de guante blanco"
                                                         Maco Seguí.


Estos días estamos viviendo entre nosotros, vecinos, amigos e incluso hermanos, una disparidad de sentimientos encontrados por la diversidad de opiniones políticas, sin reflexionar y darnos cuenta que con ello omitimos la realidad. Nos ofuscamos por tener razón y decir que "he ganado yo" y no nos damos cuenta que hemos ganado todos y hemos perdido todos.
Cierto es que sólo podemos criticar lo que conocemos; el resto son suposiciones y muy alegremente, sin reconocerlo, existe un impulso en nuestro interior que nos hace defender nuestra ideología.
Pensaba para mis adentros " me guardo mi opinión y mis valores y así no discuto" pero estoy cansada de escuchar sandeces cuando hay pruebas suficientes de malversación, robo, defraudación y mil fechorías que "todos" (votantes y no votantes) sufrimos y padecemos.
Hemos padecido que ciertos políticos nos traten como idiotas y ahora que nos hemos puesto en nuestro sitio utilizan sus artimañas insultantes para debilitarnos. Esta vez NO!
No se trata del PP o del PSOE; tampoco de Izquierdas o de Derechas. Ni  unos ni otros lo habéis entendido.
Se trata de que a partir del 15M la gente despertó de su letargo y empezó a darse cuenta que era de derechas pero no quería más estafas; o era de izquierdas y tampoco quería más estafas.
Nos dimos cuenta que la política ya no estaba en manos de los políticos, si no más bien de la gente que aunque tuviera que votar mil veces en la plaza de su pueblo quería dar su opinión y decidir como quiere que sea la sociedad en la que vive.
Hay otra forma de ver la política y otra forma de vivir la vida y por eso el resultado de estas elecciones.
Y desde luego, no va a ser fiesta y olé, olé; tiene que ser reflexión y un buen hacer para todos.
El que sepa interpretar estos resultados con la frialdad y honestidad necesaria, será el que se lleve sin saber el gato al agua.
Muchos preferimos que nos robe un ladronzuelo a que nos roben las personas a las que hemos votado y se supone que nos han de representar.
No voy a entrar en casos representativos que están en los juzgados; todos los conocemos pero sí voy a dar un toque a todas estas mentes privilegiadas que saben lo que va a pasar (son futurólogos)
y se permiten el lujo de decir que los que vengan, van a robar más (será si les dejamos) que son rojos , rojos de violar monjas y asaltar iglesias (en pleno siglo XXI), que van a repartirse sobres (de donde no han dejado nada para repartir) y que son unos payasos (ahí si que me han dado). Así es como algunos quieren arreglar el país. 
Hay que dejar hacer y luego criticar.
He tenido enfrentamientos estos días, en mi caso no por pertenecer a ningún partido en particular, si no por dar opiniones personales y tengo que reconocer que he estado a punto de callarme hasta que me he dado cuenta que quien ha intentado acallar mi ilusión, mi alegría mis ganas de una vida mejor, tenía la decepción de no haber podido entrar a formar parte del escaño por falta de votos y confianza, y eso, debe de dar mucha rabia. A si es que solo me queda compadecerles y desearles que los próximos cuatro años estén tomándose tranquilizantes para poder sobrellevar las mejoras que este país y sus ciudadanos de "a pie" nos merecemos.
Viva la democracia, la libertad y la vida (en igualdad de oportunidades, con justicia y sin pobreza)