Páginas vistas en total

viernes, 27 de abril de 2018

CARTA AL SIN SENTIDO QUE NOS ATRAPA






Creí que me iba a costar mas deshacerme de ti porque me tenías atrapada en una madeja sin fin de quejas, culpabilidades y rabia por crear esa dependencia  cercana a la idiotez en la que me vi envuelta, pero ni el tiempo ni las circunstancias han impedido que abra los ojos definitivamente y me desplace hacia el otro  lado de la barrera, ese en el que la serenidad muestra caminos que aunque quizás más oscuros, si son mucho más llevaderos y dignos para ser andados sin temor.
Me desarmaste con mentiras y me embaucaste con tu mirada sinuosa de reina del saber que me hipnotizó, y sin saber porqué me descolgué de mi vida para fundirme en aquella "confundida" que creí mía.
Sabias bien donde tenias que darme y me diste sin compasión a lo largo del tiempo hasta que conseguí romper con cada uno de los hilos de culpabilidad que me atrapaban con tu veneno.

Pero salio el sol. Volvió a lucir un esplendoroso día y los rayos dorados encendieron mi corazón con la ilusión de una loca enamorada. Y así va pasando el tiempo, las horas, los sueños y la rabia. A veces se queda el tiempo; a veces la rabia; a veces las horas...pero nunca, nunca se marchan los sueños. Esos se quedan conmigo, a mi lado, meciéndome con cariño y explicándome que nunca muere el amor, que se transforma, que te añoro y te sueño cuando no andas a mi lado; que mientras te tengo, a veces no te hago caso, pero cuando no estas, te echo de menos y sueño tu cara y tus abrazos.

 Esos sueños me hablan y me cuentan que no queda nada malo, que paso a la historia las quejas, la madeja, la rabia y sus manos, que hace tiempo el viento se lo llevo y me siento a salvo.

El sinsentido nos atrapa cuando nos quedan restos de aquello que no perdonamos y es que no se ve más allá si te empeñas en seguir jugando a ese juego absurdo de ser la reina del mambo.
Yo prefiero ser una simple duquesa pero eso si, anclada en tu regazo viviendo al fin mi vida con mi destino marcado y ahora sí, feliz, de sentir que te tengo siempre a mi lado.     

domingo, 15 de abril de 2018

SI ES QUE SON MOMENTOS

Estamos en "Vidigon" nuestro reino de nunca jamás, donde cada uno es diferente, distinto, y al final...todos iguales.
¿Que puedo decir? Pues que todos,  dentro de nuestra individualidad, somos seres maravillosos.
Desde la "Alcaldesa* de Vidigon hasta el último lacayo.
¿Sabéis lo que pasa? Pues sencillo nos queremos y nos respetamos. Y es que la vida tan solo es eso: amor y respeto.
(Creo que me estoy volviendo muy tonta)

Este post está inspirado en la historia de Sarita. Me parto!!! Me encanta!!! Y es que me lo imagino. Mirad, Sarita en una terraza del barrio de Ruzafa, contándome justamente a mi que si una pareja de chicas detras de ella hablándose con "cariño", otra besándose sin ningún pudor....y si cara de, "me encanta lo que está pasando en Ruzafa", un barrio multicolor en el que cualquiera de nosotras quisiéramos vivir...
...y hablando descubrimos que hoy por hoy parece ser que somos más "chicas" que "chicos" las que queremos igualdad, salir del armario y disfrutar de una vida plena.
Y es que, al fin y al cabo yo no quiero ser de "Ruzafa", de "l'eliana", de "Valencia", de "España" o del mundo mundial.
Yo quiero vivir una vida como Dios manda. Congeniar con quién mi alma sienta y disfrutar de cada instante como si fuera el último.
Cuando vuelva a la civilización, que algún día volveré, voy a pasar un día en una terraza para contaros lo que veo y siento.
Hoy solo puedo decir que, si realmente, después de tantos años, no puedo izar la bandera "gay" (arcoiris) en mi ayuntamiento, me voy a mitad de Vidigon y os juro que la cuelgo del pino más alto del reinado. Yo no estoy dispuesta a dar un paso atrás.
A partir de ahora...voy a contaros todo...
Y si queréis saber más...preguntad.

jueves, 12 de abril de 2018

PERDONADME!!!









Es un hecho que por la razón que sea no estoy del todo con los cinco sentidos a mi disposición, ¡Me he empapado de tanta tranquilidad, tanto silencio, tanta paz!, que ahora cualquier ruido, cualquier "mal olor", cualquier roce inadecuado o cualquier espectáculo a la vista que no me agrade, me provoca dolor de cabeza y una sensación de no estar donde quiero estar.

Tendréis que perdonar mis ausencias.
 Aunque esté aquí...estoy en otro lugar. Aunque os hablé y discuta con vosotros...estoy pensando en otras sencillas maravillas, inventando en mi cabeza como hacer de este mundo algo mejor, un mundo con cabida para todos.

Tendréis que perdonar mi torpeza al caminar, al miraros, al sentiros junto a mi, porque todos mis sentidos están ocupados en "otros quehaceres", en otras melancolías y en otros sueños.

Volveré, prometo que volveré, pero dejadme que, al menos por unos días, disfrute de mi pasión de amar, de querer sentir la vida y de disfrutar de cada instante.


"Lo pequeño, a veces se hace tan grande, que no cabe aquí, en el espacio que ocupa un corazón.




jueves, 5 de abril de 2018

NO SE SI TODO ESTA BIEN







Realmente no sé si todo está bien o mal; si el camino es el correcto o ya no debería mirar más allá y sentirme a gusto y en paz. No sé nada y me faltan dos años para cumplir los 60. ¿Que ya soy mayor para preguntarme estas cosas?¿Qué ya lo debería tener claro?...Puede ser, pero durante todos estos años en los que he vivido (muchos de los que tengo he sido corderíta de las de beeeee, beeeee...), he ido a "salto de mata", a lo "me cago en diez", a lo que dicta el corazón y no la razón, y ahora me cuesta discernir que es lo correcto, lo mejor o lo indicado.
Ahora me siento, no sé explicarlo muy bien, como en otro mundo. Es una sensación rara en la que yo me creo joven, me siento bien, quiero, quiero, y quiero...pero no puedo. Cuando caigo en picado a la realidad me siento a gusto con lo que tengo, con lo que siento; pienso que soy como quiero ser y que me quiero. Me siento fuerte. Me siento potente. Me siento grande...pero...algo no funciona. Mi capacidad de sentirme integrada en esta sociedad esta desequilibrándose. Hay un tira y afloja que siempre ha existido, pero que  ahora la cuerda resbala en mis manos sin poder hacer nada. Ya no hay balanza ni equilibrio 
Me cabreo. Pienso que ¡No! nadie tiene razón para cuestionar mi lentitud, mi falta de agresividad, mi movilidad, mis ganas de hacer cosas, muchas cosas...
Nadie tiene derecho a cuestionar y sobre todo nadie debería hacerte cuestionar.

Así como hace diez años me sentía viva con fuerzas para luchar, para vivir y para dar todo de mi, ahora me siento flojíta. Es una introspección que me llena de ganas de paz, de tranquilidad. Y es que es así como me siento. Pero dentro de polos contrapuestos donde las tonalidades grises se están perdiendo. Cada vez es más "o blanco o negro"
¿Más cerca de los sesenta que de los cincuenta? ¿Ya estoy entrando en un "declive" de esos donde te planteas si eres desecho? ¿Tengo que entrar en otra etapa , cerrar puertas, ventanas y ver la vida de otra manera?

Lo que me molesta de verdad es que aunque no quiera...veo ya la vida de otra manera. 

Todo esto me recuerda una conversación que tuve con mi madre no hace mucho en la que intentaba explicarme lo que sentía con ochenta años. No estaba "deprimida" ni pasando por una depresión. Simplemente sentía que su vida estaba terminando y ya no sabía para que estaba aquí. Uf. Hoy la entiendo un poco mejor.

Reflexión: 

Si decidimos no complicarnos la vida "a cierta edad" y vivir lo más cómodamente posible, no creo estar haciendo nada malo. Llegar donde yo he llegado, vivir lo que he vivido y después poneros a tiro de todas las criticas que quieran realizar.Hoy por hoy lo que sí importa y mucho es sentirte en paz y satisfecha contigo misma así es que muchas de las preguntas que me hago, están fuera de lugar. 
(Y a quien no lo vea y busque otro sentido...que le den)