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domingo, 22 de septiembre de 2013

GANASTE LA BATALLA




Y ganaste la batalla. Arrancaste de dentro de mi ser todo lo que fui.Y yo calle. Morí sin decir nada. Asumí mi papel de perdedora, desahuciada, mierda...
Año tras año me deje llevar sin llegar a ser consciente que te daba hasta lo que más quería: mi propio trozo de persona, sin decir nada, sin forcejear, sólo dejándome llevar.
Y ahora...¡ Que desnuda me siento ! Sin nada y sin poder protestar...me lo he dejado quitar.
¿Que quieres? ya no tengo nada, no puedo darte nada pues todo te lo dí.
Da lo mismo. Es mi destino y lo tengo que vivir; mejor o peor pero vivir.

Y Es que ganaste una batalla que de ante mano tenía perdida. Yo no quería reñir, y tú, furioso, aún conociendo mis deseos te empeñaste en seguir batallando sin sentido por una guerra que no tenía fin.
Te olvidaste que yo tenía palabra.
Te olvidaste que tenía moral.
Olvidaste lo que sentía, por qué con eso, no podías seguir.

Hay que ser fuerte en la vida y subir sin vacilar. Si miras hacia abajo corres el riesgo de caer.
Por eso, si algo he aprendido es a no destacar, a ser lo más humano posible e incluso a ser vulgar.
No me importa perder guerras ni tampoco batallar. Esta ya no es mi lucha, he encontrado mi lugar.
Tengo ese rinconcíto lleno de fiesta y felicidad, donde nadie, nunca, podrá entrar.


(Homenaje a ese tiempo que nos persigue)
Maco