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miércoles, 28 de diciembre de 2011

A VECES... ME MUERO POR UN ABRAZO




Quien me iba a decir que a mis años me encontraría con tanta necesidad de "un abrazo" una muestra de cariño o una necesidad del recuerdo aquel de la niñez.
Como ahora a mis cincuenta años puedo sentir la necesidad de pedir un abrazo a esta mujer de casi ochenta años que es mi madre y que ya tiene bastante con lo suyo.
Enferma, mayor, con todas sus cosas en la cabeza y yo tengo tan poca sensibilidad que tan solo pienso en que la gente que me rodea, mis amigos, mis conocidos o mis vecinos no conocen a mis padres porque vivo en un piso sin ascensor fuera de la capital. ¡Que egoísta soy!.
También me quita el sueño, cuando en soledad (y hay muchos momentos), medito entre las relaciones padres-hijos y siento que no tengo perdón de dios por enfadarme con ella porque pasan las semanas y si no llamo yo por teléfono, nadie llama ni para preguntar como vas. ¡Que absurda soy!
Pienso: "yo no puedo estar ni un día sin saber lo que estará haciendo mi pequeño" y me doy cuenta de lo diferente que es ser madre y ser hijo y a veces... no lo entiendo.
Echo de menos aquellos tiempos donde si importabas, donde existía preocupación, donde había sentimiento y no alejamiento, ni obstáculos ni distancias
¿Como decirle a una madre mayor que añoras sus llamadas, su preocupación, su entendimiento, su comprensión y sobre todo "un abrazo"?
A veces quiero cambiar la historia vivir cerca, sentir el contacto más cercano, pasear por las calles cogida de su brazo y dejar pasar la confusión y el desasosiego, pero no es la realidad y al darme cuenta, me doy la vuelta y sigo mi camino en soledad y con unas terribles ganas de decir: "Mama, me muero por un abrazo".

2 comentarios:

  1. NO ESPERES , ACTUA . SI LO DESEAS HAZLO. SON GRATIS JAJJA POR LA CRISIS, BESOSSSSSS

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  2. Gracias anónimo por tu comentario, pero un abrazo gratis, para mi no es un abrazo y considero que ya he actuado demasiadas veces por anticipado. Ahora dejo el relevo en manos de los demás. Mis abrazos valen mucho y no los merece todo el mundo (Cuesta darse cuenta de esto, jajaja)

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