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miércoles, 26 de enero de 2011

¿PUEDE VOLVER A SER POSIBLE?



No hace mucho, tan sólo unas semanas, fue la junta general del club de atletismo al que pertenezco. Creo que nació hace un año más menos, con la ilusión de un grupo de amigos que tenían algo en común: CORRER Y DIVERTIRSE. Durante el tiempo transcurrido desde su creación hasta el día que decidí apuntarme, he seguido desde fuera su evolución.
La verdad es que no se puede negar que han hecho grandes cosas, incluso preparar con muy buena puntuación la carrera popular más importante de mi pueblo. Mi participación como ayudante fue el punto de inflexión para apuntarme con ilusión y formar parte del club, con el objetivo de aprender a correr, conocer gente, participar de los eventos que se organicen y... divertirme.
Soy la socia 85 y mi fecha de alta es del 22/07/2010. Desde ese día...nada, ninguna "alegría". Desde entonces no podemos negar que hay una nube negra encima del club.
Pensé (tonta de mi), que el día de la junta los problemas serían resueltos y todo funcionaría como antes ( de vez en cuando una fiestecita, una paella, una reunión con asistencia multitudinaria, juegos sociales de primavera, otoño e invierno, etc.) en fin, cualquier escusa para estar juntos, conocernos y divertirnos.
Ese día, lo que vi, lo que oí y lo que no entendí, me hizo comprender que para correr, necesito únicamente mis ganas y mis piernas; que mejor correr sola y si quiero divertirme y conocer a gente con mis mismas inquietudes, hay más lugares donde buscar y encontrar.
... Unos por unas cosas y otros por otras, la casa se quedó sin barrer y me niego a contratar a un barrendero con la crisis que hay... Todos somos mayorcitos y sabemos el valor de las cosas, de las ilusiones y de la amistad.
Tan solo una reflexión de un experto (no mía): "Quizá yo no sea más que un viejo nostálgico, pero sería bueno recordar que somos una sociedad deportiva. Así nació y debe seguir siendolo, y cualquier acción mercantil debe estar en función y dependencia de ello e ir de la mano.
Para comenzar tiremos al pozo del olvido cualquier actitud de intolerancia, soberbia, recelo y agravio, todo cuanto nos desuna, y hagamos uso del discreto encanto de la cortesía y la deferencia. Esto nos hará venturosos, felices e iguales, algo que, si bien no tiene un valor contable, nos ayudara a llegar al gran futuro que nos espera".
                                     Toni Lastra
                                     (La columna de Andrópolis III)


Yo también soy una nostálgica y me gustaría que "todo" volviera a ser posible...

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