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miércoles, 20 de septiembre de 2017

SENTIRSE BIEN




Sentirse bien es necesario para llevar una vida sana. A veces fingimos estar bien y no está mal para sobrevivir una temporada, te ayuda a una normalización o costumbre, pero a la larga, es necesario sacar, de vez en cuando, toda la basura que llevamos dentro y darnos cuenta de lo que está bien, lo que está mal y lo que verdaderamente es parte de nuestra vida, nuestro ser más profundo. Esto nos forjará las fuerzas para que el resto del camino sea más llevadero, correcto y real en un mundo que está lleno de odio, rencor y envidias mil.
Hagamos introspección en las diferentes etapas de nuestra vida y nos daremos cuenta que es imposible, en una vida de larga duración como es la mía, no tener buenas raíces, un buen tronco y unos objetivos y metas para cumplir, lo que ocurre es que a veces la memoria nos juega malas pasadas y sólo nos recuerda lo peor de nosotros mismos.

Nos dejamos llevar y caemos en esa vulgaridad que creemos "el camino correcto" y lo que hacemos es seguir paso tras paso a los borregos y no el camino libre, amable, divertido y único, que es el nuestro.
Tenemos nuestro propio camino y es nuestra labor perseguirlo, soñarlo, vivirlo, encontrarlo y ser felices, y a la vez no permitir intromisiones de los parásitos que quieran aprovecharse de nuestras debilidades, sino compartir amablemente con las personas escogidas que nos hacen crecer cada vez con más fortaleza.

Estamos viviendo en una sociedad llena de bichitos por todas partes, pero nuestro corazón y nuestros valores, tienen que ser más fuertes para no desviarnos nunca de lo que queremos llegar a ser.

Aunque nos cueste en ocasiones verlo, todos tenemos nuestros logros, unos pequeñitos y otros más grandes, esos que, si somos capaces de no olvidar, nos ayudarán a encontrar nuestra estabilidad.

Ayer me di cuenta que no somos tan diferentes. A todos nos duelen los fracasos, todos nos sentimos mal por acciones propias o ajenas, todos lloramos, aunque en ocasiones no podamos y todos luchamos a nuestra manera sea cual sea nuestra edad.

Nuestra condición, si queremos, no importa para enfrentarnos a la vida y continuar con "dos cojones"


*Gracias por la motivación, por el consuelo, por los momentos de desahogo y por formar este grupo de mujeres tan fuerte, comprometido y amigo.
Sabéis quienes sois, sabéis dónde estáis...
Sobra todo lo demás.

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