Páginas vistas en total

jueves, 10 de noviembre de 2016

QUE SÍNDROME TIENES TÚ?



Parece que en este siglo todos nos hemos convertido un poco psicólogos. Si no sabemos exactamente lo que le sucede al vecino, pues nos inventamos una enfermedad o argumentamos un síndrome  para definir lo que aparentemente es normal pero debemos verlo como algo diferente y morboso.
¡Han proliferado a base de bien! y normalmente, para más ridiculez, se basan en los personajes de los cuentos.
¿Quien no conoce el síndrome de Peter Pan, el de Cenicienta, el de Wendy o el de Campanilla?
No hace falta ser psicólogo para  darnos cuenta que las "relaciones sociales" se han transformado y que los paisajes de nuestra realidad, son más parecidos a los paisajes imaginarios y a veces tenebrosos de "Nunca jamás" que a los que habitualmente nos enfrentamos.
La soledad, el egoísmo,los celos, la rabia, el rencor, la incomprensión, la dejadez, el deshonor, la tristeza, la culpabilidad, la superficialidad, la carencia de sentimientos, etc, han convertido este mundo en una insaciable máquina de juzgar y condenar.

Bajo este manto tenebroso nos encontramos con la condescendencia de nuestros personajes.

 ¿Acaso no has tenido o has sido, un PETER cerca en algún momento de tu vida? Es ese personaje que no crece, que tachan de inmaduro porque se toma la vida como un juego y es feliz. Los especialistas, a pesar de decir (cito textualmente) "No existe evidencia que muestre que sea una enfermedad psicológica y no se encuentra listada en el manual diagnóstico", califican al individuo como: inmaduro, narcisista, irresponsable, con ciertos rasgos de rebeldía, cólera, arrogancia, dependencia, manipulación, inseguro, solitario, con baja autoestima,...
pero después de todo esto, (vuelvo a citar textualmente), "Sería incorrecto tachar de "enferma" a una persona que se identifica tanto con la parte supuestamente más "pura" de su personalidad"

¿Y si tu caso es el de ser WENDY, Con esa necesidad absoluta de satisfacer al otro? Llega incluso al agobio y a ser impertinente por tanto ímpetu a la hora de estar pendiente de los demás. Dicen, los que saben, que generalmente es más frecuente en la mujer y se nota principalmente en la pareja y en los hijos. Y claro, (la explicación a esta conducta) se debe  al miedo, al rechazo y al abandono. "Difícilmente controlan su propio rumbo en la vida, por lo que se enfocan en tratar de controlar la vida de otras personas"

¿Y el síndrome de CAMPANILLA? Encantadoras y a veces insoportables, envolventes y cautivadoras, ingeniosa y vivaz, pero ¡manipuladora y celosa también!. Una de sus dificultades es poder elegir "eso no es óbice para que se muestre despiadada a posibles rivales". Su comportamiento amoroso es también particular: "Campanilla ciega a sus pretendientes, los hace soñar y embarca en un viaje mágico...en el que la realidad no existe". Amar para ella es un signo de debilidad, por eso controla sus emociones constantemente.

Con estos tres casos tan diferentes y tan iguales, que comparten cuento y viven en un mismo lugar, nos damos cuenta que no podemos lanzar criticas tan a la ligera de un solo personaje cuando posiblemente, por la situación de los mismos, tengamos que compartir en algún momento de nuestra vida con un Peter Pan, una Wendy o una Campanilla.
Prometo volver a leer el libro y sacar el verdadero valor de cada personaje y no esta falacia enfermiza que nos quieren vender tan solo por imaginar y soñar y en ocasiones querer alcanzar, la felicidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario