El amor es lo que es pero si va en las dos direcciones se retro alimenta. Todo llega casi a rozar la perfección. He aprendido que esto es así y que es necesaria esa compenetración, esas razones que te empujan sin darte cuenta, a ser feliz sin ningún otro planteamiento. Dónde tú vas, yo voy contigo porque me apetece!!.
"Sufrir por la distancia, por la separación y el silencio hasta ese momento que sin necesidad de palabras, sólo con la mirada, eres capaz de recuperar el tiempo perdido".
Y hasta aquí llegamos en la literatura y algunas personas que como yo, creíamos que la amistad y el amor, aunque diferentes, todo lo pueden. No es el caso de la realidad que conocemos. Cuanto más "hijo puta" más puntos para tener "un amigo".
Se aprende, lo aprendes y a pesar de todo, sigues creyendo en el amor, en la amistad y en sus diversas muestras de cariño.
Cuando descubres que "no te tienes que disculpar" por ser como eres, por querer querer como quieres y que puedes cambiar, por que existe, la unidireccional por la bidireccional, es entonces cuando no tienes que guardar, lamentar ni olvidar, encuentras a quien estás buscando ya que también te está buscando a ti. Pura lógica y coincidencia.
También aquí me das una lección de amistad. Tu ejemplo nada gratificante y mal pagado, con tu amiga en los momentos de dificultad, en los más adversos que la vida puede dar, con antecedentes maliciosos e incomprensibles... y tú dispuesta a darlo todo a cambio de desprecio tras desprecio y justificando. Quizás yo no tengo tanta barra y soy incapaz de seguir justificando.
He aprendido a saber escoger y sobre todo a no pagar con la misma moneda de dolor que yo causé como venganza.
Palabras las justas y a tiempo. Después vuelan sin sentido por el limbo.
Creo más que nunca en el amor y creo más que nunca en la amistad y el cariño en sus diversas manifestaciones.
Y creo, ahora sí, que cada uno está dónde tiene que estar...




